Chihuahua, Chih.- Las fallas en el suministro eléctrico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) provocaron que durante julio la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua dejara de suministrar cerca de 100 mil metros cúbicos de agua a la red de distribución de la capital, debido a que los apagones obligaron a detener la operación de decenas de pozos extractores, informó el director ejecutivo del organismo.
El funcionario precisó que del 1 al 26 de julio se contabilizaron 89 mil 423 metros cúbicos de agua no suministrados, cifra que, al incorporar los últimos cinco días del mes, se estima alcanzó los 100 mil metros cúbicos. Explicó que este volumen corresponde al agua que no pudo extraerse ni enviarse a los tanques de almacenamiento durante las horas en que los pozos permanecieron fuera de operación por interrupciones en el servicio eléctrico.
Asimismo, indicó que hasta el 26 de julio se tenían registradas 442 instalaciones de la JMAS afectadas por fallas de energía, número que estimó cerró el mes en alrededor de 470 instalaciones.
El director de la JMAS destacó que las cifras representan un incremento sin precedentes respecto a años anteriores. Como ejemplo, recordó que en julio de 2021 el volumen de agua no suministrada por esta causa fue de 14 mil metros cúbicos, mientras que en julio de 2022 ascendió a 18 mil 600 metros cúbicos. Comparado con los casi 100 mil metros cúbicos registrados este año, señaló que el impacto es de alrededor de siete veces mayor que en aquellos periodos.
Explicó que las fallas eléctricas ocurren durante todo el año; sin embargo, en otoño e invierno sus efectos prácticamente no se reflejan en el servicio debido a que la demanda de agua disminuye considerablemente. En contraste, durante el verano coinciden las altas temperaturas, un mayor consumo del recurso y las interrupciones eléctricas, combinación que deriva en bajas presiones o en que algunas zonas no reciban agua durante todo el horario programado.
En cuanto a las áreas con mayor incidencia, señaló que los problemas más severos se presentan cuando falla la alimentación eléctrica en El Sauz, donde se ubica una importante batería de pozos. Al detenerse simultáneamente varias fuentes de extracción, disminuye el volumen de agua que ingresa al acueducto que abastece amplios sectores de la ciudad.
Detalló que el sistema proveniente de El Sauz suministra agua desde el norte de la capital, incluyendo colonias ubicadas en la salida a Ciudad Juárez, y continúa hasta sectores del sur como Rosario, Cerro de la Cruz, Reforma y otras colonias. Por ello, cuando alguno de los tanques no logra llenarse completamente debido a los apagones, las afectaciones terminan reflejándose en distintas zonas de la ciudad, dependiendo del comportamiento de la red de distribución.
El titular de la JMAS reiteró que el organismo mantiene el monitoreo permanente de las fallas eléctricas y de su impacto en la operación de los pozos, al tratarse de una situación ajena a la infraestructura hidráulica, pero que incide directamente en la capacidad para abastecer de agua potable a los hogares chihuahuenses durante la temporada de mayor demanda.



