Luego de que el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, asegurara que tanto el Municipio como el Gobierno del Estado ya pusieron a disposición los terrenos para la construcción de los nuevos hospitales del IMSS y del ISSSTE y que lo único que hace falta es la voluntad del Gobierno Federal para edificarlos, el Instituto Mexicano del Seguro Social respondió con una postura en la que rechazó esa versión y sostuvo que, hasta este momento, no existe un solo predio donado legalmente a la institución para ese fin.
A través de una ficha informativa difundida, el IMSS afirmó que «si se trata de resolver, vamos a los hechos, no a los dichos ni a los espectaculares», y aseguró que los terrenos a los que hizo referencia el presidente municipal presentan problemas jurídicos o técnicos que impiden, por ahora, considerarlos viables para la construcción de un nuevo hospital en la capital del estado.
El Instituto enfatizó que legalmente no existen predios donados por parte del Municipio de Chihuahua ni del Gobierno del Estado para la edificación de un nuevo hospital. Respecto al predio conocido como La Concordia, ofrecido desde 2020 por la entonces alcaldesa y hoy gobernadora Maru Campos, señaló que fue declarado jurídicamente inviable debido a que una de las parcelas se encuentra asignada a nombre de una particular, lo que impide contar con la certeza legal necesaria para avanzar en el proyecto.
En cuanto al terreno de 20 hectáreas ofrecido por el Gobierno del Estado en 2025, el IMSS informó que fue sometido a un proceso de revisión técnica y para ello solicitó dictámenes de Protección Civil estatal y municipal. Mientras que la autoridad municipal emitió una opinión favorable, el organismo detalló que apenas el pasado 14 de julio recibió el análisis de Protección Civil del Estado, el cual advierte la existencia de una estación de gas LP a menos de 100 metros del límite del predio, situación que, conforme a la normatividad vigente, representa una restricción para la instalación de un hospital por razones de seguridad.
Además, señala el Seguro Social, el documento estatal refiere que el terreno es susceptible a diferentes tipos de asentamientos y hundimientos diferenciales, condiciones que, de acuerdo con el IMSS, podrían poner en riesgo tanto la infraestructura hospitalaria como la seguridad de los futuros usuarios. A ello se suma un tercer predio ofrecido por una persona moral que, según la institución, enfrenta un conflicto con ejidatarios de la zona que comprometería la certeza jurídica del inmueble.




