La gobernadora Maru Campos Galván lanzó este jueves un nuevo y duro posicionamiento contra el Gobierno Federal y Morena, al asegurar que México ya comenzó a resentir las consecuencias económicas de, según afirmó, proteger al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al señalar como primer ejemplo el anuncio del traslado de una línea de producción de Toyota de Tijuana a Texas. Desde las instalaciones de la Torre Centinela, en Ciudad Juárez, la mandataria difundió un videomensaje en sus redes sociales en el que urgió a la administración federal a «recapacitar» y a privilegiar el Estado de Derecho sobre los intereses partidistas.
Campos recordó que semanas atrás había advertido sobre los riesgos que enfrentaría el país si el Gobierno Federal continuaba, dijo, protegiendo a gobernantes señalados por la justicia de Estados Unidos. «Hoy, lamentablemente, esos riesgos ya son una realidad», sostuvo, al afirmar que la decisión de Estados Unidos de no renovar el Tratado de Libre Comercio y mantener a México bajo revisiones anuales genera un escenario de incertidumbre permanente para la inversión.
La titular del Ejecutivo estatal aseguró que la primera consecuencia de ese escenario ya se presentó con el anuncio de Toyota de trasladar producción de Tijuana a Texas. «Están empezando a irse los empleos y el capital, poniendo en riesgo el futuro de miles de familias en México, especialmente en estados como Chihuahua, cuya economía está vinculada a la manufactura y a la exportación», advirtió. Aunque reconoció que algunos han minimizado el caso al señalar que el movimiento será gradual, sostuvo que «la pérdida de confianza también es gradual: primero una línea de producción, luego una planta y luego un país».
En su mensaje, la gobernadora insistió en que el problema de fondo es la confianza de los inversionistas en el Estado de Derecho. «El capital huye de donde el Estado de Derecho se negocia y en México hoy la 4T negocia la ley», afirmó, para enseguida señalar que la permanencia de Rubén Rocha Moya en el cargo, sin que -aseguró- haya rendido cuentas, constituye la principal evidencia de esa situación.
Maru Campos también hizo referencia a las declaraciones realizadas un día antes por la Fiscalía General de la República, al señalar que la dependencia reconoció no contar con pruebas suficientes para proceder contra el mandatario sinaloense. «Han decidido proteger a Rocha Moya por encima de la seguridad de los mexicanos», acusó la gobernadora, quien fue más allá al sostener que «ese es el pacto real de Morena con el crimen organizado» y que dicho acuerdo de complicidad es el que, a su juicio, debe romperse.
La mandataria panista aseguró que las decisiones del Gobierno Federal están provocando que México pierda competitividad, inversión, confianza y Estado de Derecho, con consecuencias que terminan afectando a millones de familias. Por ello, hizo un llamado directo a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum para que «recapacite», permita que los funcionarios señalados comparezcan ante la justicia y priorice, dijo, la protección del país por encima de la de su partido.
Finalmente, Campos convocó a los chihuahuenses y a los mexicanos a mantener vigente el tema en la discusión pública y evitar que, según expresó, sea desplazado por «las mañaneras, las cortinas de humo o los discursos de patriotismo simulado». Cerró su mensaje reiterando las preguntas que, afirmó, siguen sin respuesta: «¿Dónde está Rocha Moya?, ¿por qué protegen a los señalados?, ¿cuánto más va a costarle a México esta complicidad?». Y remató con un mensaje dirigido a Morena: «La patria es primero, no su partido».




