Chihuahua.- El presidente estatal y diputado federal del PRI, Alejandro Domínguez, manifestó sus dudas sobre la viabilidad de los amparos que promueve el PAN para obligar al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a realizar cirugías pendientes a pacientes en espera. El líder priista señaló que, debido a las reformas que ha venido realizando Morena, es incierto si estos recursos legales van a proceder, a pesar de que la Constitución respalda el derecho a la salud.
Domínguez explicó que, si bien el artículo cuarto constitucional consagra el derecho a la salud para los grupos vulnerables y otorga la posibilidad de ampararse, las recientes modificaciones legislativas impulsadas por el partido oficialista complican la efectividad de estas medidas. «Han prohibido que te ampares en contra de una disposición constitucional, entonces (está por verse) si los amparos vayan a proceder en estas reformas que han venido siendo Morena en cuanto a la violación de los derechos que se tienen de los ciudadanos», declaró.
El dirigente tricolor reveló que el PRI también ha promovido amparos en contra de las acciones del IMSS para defender a los ciudadanos, aunque aclaró que lo han hecho de manera interna y sin publicitarlos en espectaculares como lo ha hecho el PAN.
A pesar de sus reservas sobre la procedencia de los recursos legales bajo el marco legislativo actual, Domínguez respaldó la exigencia ciudadana y lanzó una dura crítica a las condiciones de la salud pública en el país. Calificó al sistema de salud de México como «brutalmente deficiente» y rechazó tajantemente las comparaciones oficiales con el modelo de Dinamarca.
Entre las principales deficiencias del IMSS, el diputado federal denunció la falta de medicamentos, el retraso extremo en la asignación de citas médicas y las condiciones precarias para los traslados de pacientes, mencionando como ejemplo que a las personas se les envían a citas en Torreón con apoyos de apenas 200 pesos para su transporte.
Finalmente, Alejandro Domínguez hizo un llamado a ejercer mayor presión sobre las autoridades federales y exigió que se destine mayor presupuesto al sector, argumentando que la salud de los mexicanos no puede verse afectada por pretextos financieros. Asimismo, se pronunció en contra de que el programa IMSS-Bienestar pretenda asumir el control de todos los hospitales del estado de Chihuahua mientras persistan las graves deficiencias operativas del sistema federal.




