La inteligencia artificial nos recuerda que la principal labor del docente es la interacción humana, no la repetición de ideas o conceptos: Eduardo Andere

0

El uso inteligente de la Inteligencia Artificial (IA) y el papel irremplazable del docente fueron el eje de la conferencia magistral inaugural del Primer Congreso Internacional de Educación Básica, impartida por el investigador y conferencista internacional especializado en política educativa comparada, Eduardo Andere, quien llamó a maestros y autoridades a comprender esta tecnología sin perder de vista que la educación sigue siendo, ante todo, una tarea profundamente humana.

Previo al arranque de su participación, Andere explicó que, aunque su ponencia tiene otro título, el verdadero propósito es responder a una pregunta esencial: cómo pueden los seres humanos utilizar su propia inteligencia para emplear de manera adecuada la inteligencia artificial

Señaló que durante su exposición recorrería la historia, el significado y el alcance de la inteligencia artificial generativa, la cual hoy es conocida por millones de personas a través de los distintos chatbots. Advirtió que esta tecnología representa un parteaguas para la humanidad, al poder convertirse tanto en una amenaza como en una oportunidad sin precedentes.

«Estamos en presencia de un monstruo que puede destruir a la civilización humana o de un prodigio que puede resolver los principales problemas que la humanidad no ha podido resolver durante muchos años o hacerlo mucho más rápido», expresó.

Por ello, indicó que su conferencia plantea una reflexión sobre esa dualidad entre la posible destrucción y el renacimiento de la humanidad, subrayando que entre ambos extremos siempre estará el ser humano, cuya inteligencia deberá marcar el rumbo del desarrollo tecnológico.

Asimismo, adelantó que establecería una comparación entre la inteligencia humana y la inteligencia artificial, analizando hasta dónde llega cada una, cuál es su origen y por qué, incluso, considera que llamar «inteligencia» a una máquina constituye un concepto equivocado.

Respecto a los desafíos que enfrentan los docentes, Andere sostuvo que el principal riesgo no radica en la tecnología misma, sino en la percepción que las personas pueden desarrollar sobre ella.

Explicó que, debido a que la inteligencia artificial conversa de manera muy similar a un ser humano e incluso puede parecer más elocuente que muchas conversaciones cotidianas, maestros y usuarios podrían llegar a pensar, consciente o inconscientemente, que dialogan con una persona más inteligente que ellos.

«El gran riesgo es sentarnos frente a una máquina y pensar que estamos conversando con otra persona, cuando no lo es», enfatizó.

El especialista también reconoció que la IA puede sustituir tareas docentes repetitivas. Explicó que un profesor que reproduce exactamente las mismas clases año tras año es fácilmente reemplazable mediante videos o plataformas digitales, una práctica que ya ocurre en distintas partes del mundo al grabar las lecciones de los mejores docentes para reproducirlas de manera masiva.

No obstante, lejos de considerar esto una amenaza, afirmó que representa una llamada de atención para transformar la práctica educativa.

Sostuvo que la inteligencia artificial recuerda a los docentes que cada grupo de estudiantes es diferente y, por tanto, la enseñanza no puede limitarse a repetir contenidos, sino que debe centrarse en la interacción, el acompañamiento y la atención a las necesidades particulares de cada alumno.

«La inteligencia artificial nos recuerda que la principal labor del docente es la interacción humana, no la repetición de ideas o conceptos. Detrás de la pedagogía está el contacto humano», concluyó.

«La inteligencia artificial nos recuerda que detrás de la pedagogía está el contacto humano: Eduardo Andere

El uso inteligente de la Inteligencia Artificial (IA) y el papel irremplazable del docente fueron el eje de la conferencia magistral inaugural del Primer Congreso Internacional de Educación Básica, impartida por el investigador y conferencista internacional especializado en política educativa comparada, Eduardo Andere, quien llamó a maestros y autoridades a comprender esta tecnología sin perder de vista que la educación sigue siendo, ante todo, una tarea profundamente humana.

Previo al arranque de su participación, Andere explicó que, aunque su ponencia tiene otro título, el verdadero propósito es responder a una pregunta esencial: cómo pueden los seres humanos utilizar su propia inteligencia para emplear de manera adecuada la inteligencia artificial

Señaló que durante su exposición recorrería la historia, el significado y el alcance de la inteligencia artificial generativa, la cual hoy es conocida por millones de personas a través de los distintos chatbots. Advirtió que esta tecnología representa un parteaguas para la humanidad, al poder convertirse tanto en una amenaza como en una oportunidad sin precedentes.

«Estamos en presencia de un monstruo que puede destruir a la civilización humana o de un prodigio que puede resolver los principales problemas que la humanidad no ha podido resolver durante muchos años o hacerlo mucho más rápido», expresó.

Por ello, indicó que su conferencia plantea una reflexión sobre esa dualidad entre la posible destrucción y el renacimiento de la humanidad, subrayando que entre ambos extremos siempre estará el ser humano, cuya inteligencia deberá marcar el rumbo del desarrollo tecnológico.

Asimismo, adelantó que establecería una comparación entre la inteligencia humana y la inteligencia artificial, analizando hasta dónde llega cada una, cuál es su origen y por qué, incluso, considera que llamar «inteligencia» a una máquina constituye un concepto equivocado.

Respecto a los desafíos que enfrentan los docentes, Andere sostuvo que el principal riesgo no radica en la tecnología misma, sino en la percepción que las personas pueden desarrollar sobre ella.

Explicó que, debido a que la inteligencia artificial conversa de manera muy similar a un ser humano e incluso puede parecer más elocuente que muchas conversaciones cotidianas, maestros y usuarios podrían llegar a pensar, consciente o inconscientemente, que dialogan con una persona más inteligente que ellos.

«El gran riesgo es sentarnos frente a una máquina y pensar que estamos conversando con otra persona, cuando no lo es», enfatizó.

El especialista también reconoció que la IA puede sustituir tareas docentes repetitivas. Explicó que un profesor que reproduce exactamente las mismas clases año tras año es fácilmente reemplazable mediante videos o plataformas digitales, una práctica que ya ocurre en distintas partes del mundo al grabar las lecciones de los mejores docentes para reproducirlas de manera masiva.

No obstante, lejos de considerar esto una amenaza, afirmó que representa una llamada de atención para transformar la práctica educativa.

Sostuvo que la inteligencia artificial recuerda a los docentes que cada grupo de estudiantes es diferente y, por tanto, la enseñanza no puede limitarse a repetir contenidos, sino que debe centrarse en la interacción, el acompañamiento y la atención a las necesidades particulares de cada alumno.

«La inteligencia artificial nos recuerda que la principal labor del docente es la interacción humana, no la repetición de ideas o conceptos. Detrás de la pedagogía está el contacto humano», concluyó.