Luego de que apenas ayer reconociera el despido de alrededor de 100 trabajadores de la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común, entre ellos algunos de los llamados «chalecos azules», y atribuyera la medida a la disminución de las participaciones federales, este martes la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván descartó que su administración vaya a realizar despidos y pidió dejar atrás ese tema.
Al término del evento realizado en las instalaciones de la Guardia Nacional, la mandataria estatal modificó el tono de su postura respecto a las bajas de personal y aseguró que lo menos que desea su gobierno es afectar el ingreso de las familias chihuahuenses.
«Yo le eliminaría esa parte del despido masivo. Por supuesto que lo que menos queremos reducir es el ingreso que tienen familias en Chihuahua, sobre todo por los tiempos en los que está atravesando el país», expresó.
Campos Galván argumentó que México enfrenta un escenario de recesión económica, inflación y un incremento en el costo de la canasta básica, situación que, dijo, ha reducido el poder adquisitivo de la población.
«Estos tiempos de recesión económica, estos tiempos de aumento en la canasta básica que vemos tan fuertes, donde a la gente desgraciadamente le alcanza mucho menos para comprar la canasta básica», manifestó.
La gobernadora sostuvo que su administración busca proteger a la población de los efectos económicos que, afirmó, derivan de las políticas del Gobierno Federal.
«Este gobierno humanista quiere ser solidario, debe de ser solidario ante las medidas del Gobierno Federal, para estas reducciones y estas alzas, esta inflación, poderlas acobijar y poderlas blindar. Entonces, dejamos a un lado esta parte de los despidos», concluyó.



