





La organización Vida en Río San Pedro de Meoqui informó que este sábado 27 de junio llevó a cabo una nueva jornada de limpieza en el río San Pedro, en el tramo correspondiente al municipio de Meoqui, de donde logró retirar 10 costales de basura y varias llantas como parte de una campaña permanente de recolección de desechos que mantiene desde hace casi seis años.
La agrupación recordó que este segmento del río fue declarado Humedal de Importancia Internacional en 2012, debido a que se trata de un humedal enclavado en una zona desértica y porque constituye hábitat temporal y permanente para diversas especies de flora y fauna en riesgo, entre otros criterios ecológicos.
Detalló que la jornada de este sábado se realizó en la prolongación del bulevar Eduardo Nájera, vialidad que corre paralela al río, donde, aseguró, la zona se ha convertido en un depósito clandestino de basura, restos de poda, escombro, materiales de construcción, animales muertos y botellas de bebidas alcohólicas, además de otros residuos.
Vida en Río San Pedro lamentó que cada semana encuentran una gran cantidad y diversidad de desechos en distintos puntos del cauce, situación que refleja el deterioro constante del ecosistema. Como ejemplo, recordó que en semanas recientes localizaron siete cachorros abandonados, cuya situación difundieron para promover su adopción, además de retirar un tiradero clandestino conformado por muebles, ropa y basura doméstica.
La organización hizo un llamado a la ciudadanía a no normalizar el nivel de contaminación que enfrenta este espacio natural, al señalar que además de ser refugio para cientos de especies, el río es utilizado para investigaciones científicas, recorridos recreativos, sesiones fotográficas y actividades de convivencia.
Finalmente, exhortó a la población a contribuir a la conservación del río evitando tirar basura, reducir la contaminación por ruido y luz, no abandonar mascotas, recoger residuos cuando sea posible, participar en campañas de limpieza y denunciar prácticas como el depósito de escombro, los incendios o la invasión de zonas que sirven de hábitat para peces, insectos, aves, reptiles y mamíferos.
Asimismo, invitó a la comunidad a recordar que la preservación del río San Pedro debe asumirse como una tarea cotidiana, y no únicamente cuando el cauce lleva agua o durante fenómenos extraordinarios como las nevadas.



