La Selección Mexicana continúa ilusionando a la afición y anoche firmó una actuación contundente al derrotar 3-0 a República Checa, resultado con el que cerró la fase de grupos con paso perfecto y un histórico pleno de nueve puntos de nueve posibles. Con el boleto ya asegurado a los dieciseisavos de final y a la espera de enfrentar, en teoría, a uno de los mejores terceros lugares, miles de chihuahuenses siguieron el encuentro en la pantalla gigante instalada en la Plaza del Ángel y, una vez consumada la victoria tricolor, se trasladaron a la Glorieta Pancho Villa para celebrar el triunfo.
A diferencia de lo ocurrido tras el segundo encuentro de México, cuando se registraron incidentes que incluyeron el atropello de tres personas, en esta ocasión las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad y control de accesos en los alrededores de la glorieta.
Mediante filtros, vallas y cierres perimetrales se impidió el ingreso de vehículos, bebidas alcohólicas, hieleras y otros objetos considerados de riesgo. Como era de esperarse, las medidas generaron opiniones divididas entre los aficionados.
Mientras algunos celebraron el reforzamiento de la seguridad, otros manifestaron su inconformidad por las restricciones y por el acceso limitado al área más cercana al monumento de Pancho Villa.
Este jueves, el subsecretario de Movilidad de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, César Komaba Quezada, destacó que el saldo fue positivo y que las celebraciones concluyeron sin incidentes de consideración.
“Realmente es saldo blanco. La gente disfrutó. Mucha gente sí nos dijo a los oficiales: ‘Qué bueno que lo pusieron’. Entonces nos fue bien a todos y más a la ciudadanía”, señaló.
El funcionario confirmó que únicamente se registraron tres detenciones derivadas de personas que “anduvieron pasándose de listos”, sin mayores consecuencias.
Komaba explicó que los principales problemas detectados en los filtros fueron intentos de ingreso con bebidas alcohólicas y hieleras.
“Lo que se detectó es que iba mucha gente con botellas, con botes de cerveza, hieleras, cosas de esas. A esos fueron a los que no se les dejó ingresar”, indicó.
Respecto a las versiones de aficionados que denunciaron que el área cercada a los pies de la glorieta permanecía apenas a la mitad de su capacidad y que aun así se restringió el acceso, el subsecretario aseguró desconocer dicha situación.
“Se dejó ingresar al que quiso ingresar, no se le prohibió a nadie. Solamente que si ibas con una hielera o cosas de esas, pues no se te dejaba entrar”, afirmó.
Sobre señalamientos de que personal de Protección Civil habría cerrado el acceso argumentando que el espacio había alcanzado el 50 por ciento de ocupación, Komaba dijo no tener conocimiento.
“Yo desconozco eso. Estuve platicando con los muchachos de Protección Civil y no me comentaron nada”, sostuvo.
El funcionario señaló que él permaneció en el lugar hasta alrededor de las 10 de la noche y que, al retirarse, observó la glorieta completamente llena.
“No sé si realmente había mucho espacio para más gente. A las 10 de la noche que yo me retiré estaba completamente lleno”, aseguró.
De acuerdo con Komaba, en el operativo participaron cerca de 20 elementos de Movilidad con entre 10 y 12 unidades, mientras que por parte de la Policía Municipal y otras corporaciones participaron más de un centenar de efectivos, además de personal de Protección Civil, Gobernación Municipal y Bomberos.
Aunque las restricciones provocaron algunas molestias entre aficionados que pretendían ingresar con bebidas o artículos festivos como espuma, las autoridades consideran que el dispositivo cumplió su objetivo principal: permitir una celebración masiva sin incidentes mayores.



