Tras cuatro horas, la primera de ellas intensa, con jaloneos y conato de pelea incluido al interior de la Sección 42 del SNTE, se alcanzó un acuerdo entre la comisión designada por el secretario general Manuel Quiroz Carbajal y los maestros Octavio y Martín López Acosta, representantes de los maestros jubilados de Jiménez que tienen tomadas las instalaciones desde hace 10 meses inconformes con la designación de la subcoordinadora de la Sección 42 en Jiménez. En el punto de las tres demandas que el grupo de maestros jimenenses que aún estaba pendiente de resolver la comisión sindical firmó, con el visto bueno y aval de Manuel Quiroz, que Sección 42 del SNTE se compromete al desistimiento de la querella por presunto despojo agravado y otorgamiento del perdón a los imputados, y a cambio la retirada de candados y liberación de las instalaciones sindicales de Jiménez por los imputados el mismo día en que el acuerdo sea ratificado, en los próximos días, ante el juez penal del Distrito Jiménez que lleva la causa penal. Asimismo, se dejaron también sentados por escrito los otros dos puntos, previamente atendidos, pero con mayor precisión y detalles.
Desde antes de las 8 de la mañana las oficinas de la Sección 42 del SNTE amanecieron con la presencia de un importante contingente de maestros, en su mayoría jubilados, con la intención de resguardar el edificio sindical de una posible toma -nunca se había mencionado- por parte de este grupo de maestros jubilados de Jiménez, que desde el pasado viernes anunciaron que hoy lunes se desplazarían a la capital del estado a emprender una huelga de hambre indefinida ante la falta de atención a sus demandas. Una imagen de resguardo que más bien recordó a algunos episodios -algunos de ellos recientes- en la hermana casa sindical de la Homero.
Pese al «cerco» -que incluyó un considerable número de elementos de seguridad, identificables porque portaban un audífono- en torno a las 11:30 de la mañana, la hora que estaba anunciada en el volante que se circuló, los dos maestros de Jiménez ingresaron a las oficinas de la Sección 42 sin que nadie se diera cuenta -ni las maestras que vigilaban por la ventana-. Tanto que al ingresar este medio el profesor Tavo se encontraba tranquilamente sentado en uno de los sillones de espera.
Fue entonces cuando, al estar compartiendo en entrevista el motivo de su visita, su postura y contestando algunas de las declaraciones del dirigente sindical el pasado viernes, empezaron a ingresar muchos de los que se encontraban afuera y empezaron a interrumpirlo con gritos, interpelarlo y lanzarle señalamientos de ser un títere del aspirante Gabriel Faudoa, lo cual el profesor Tavo negó, al igual que tuviera el más mínimo interés de contender en el próximo proceso de relevo sindical, ya sea como integrante de alguna planilla y menos encabezándola, lo cual dijo ante la cámara.
En algunos instantes se vivieron momentos de tensión, entre gritos e insultos a los manifestantes, y hubo quienes perdieron la calma, llegaron a un ligero contacto físico y por momentos estuvo cerca de llegar a más -afortunadamente los separaron e incluso hubo un intento de sacarlos de las oficinas-. Flaco favor le hicieron los «resguardantes» hoy al Comité de Manuel Quiroz.
Igual de flaco que el que le hicieron los integrantes del grupo «Los de Abajo Organizados» a los maestros de Jiménez al acceder al inmueble en apoyo, siendo corridos por los maestros estatales afines al Comité con gritos de «Fuera los federales» y «Ustedes no tienen nada que andar haciendo aquí».
Tras algunos señalamientos entre unos y otros, interpelaciones e intentos de contestarse, se conminó a los maestros jimenenses a una reunión de negociación en la Sala de Juntas del sindicato. Primero, desde el Comité pretendieron que ingresaran a la misma por la Casa del Maestro, para lo cual debían salir del edificio, cuestión a la que se negaron, ya que una vez dentro la intención era llevar a cabo ahí mismo la huelga de hambre si no se les daba una solución.
Finalmente les dieron acceso por un paso interior y allí, lejos de ruidos externos y grupos, ambas partes evidenciaron su voluntad de entendimiento y se pusieron a trabajar en acuerdos y más pronto que tarde los mismos estuvieron encaminados, no sin algunos cuestionamientos de detalles y terminología. Del lado del sindicato se sentaron a la mesa el secretario técnico Luis Arturo Porras González, el secretario particular de Quiroz, Raymundo Chacón, el secretario de Promociones Económicas, Juan Carlos Terrazas, el secretario de Trabajo y Conflictos de Nivel Medio Superior, Yozhuan Chávez, y el secretario de Comunicación, David Carlos Barboza. En un primer momento también quiso estar presente la titular de la Secretaría de Asuntos de Jubilados y Pensionados, Rosa Isela Urbina, pero el maestro Tavo se negó a mantener la reunión si ella estaba presente -finalmente tuvo que salir, asegurando que no era por el maestro Tavo sino por Quiroz y sus compañeros- al igual que la secretaria de Finanzas, Gabriela Domínguez. Más tarde se incorporó el apoderado legal de la Sección 42, el Licenciado Juan Diego Dávila.
Dos de los tres puntos ya estaban atendidos. El primero, el reconocimiento de los derechos sindicales de los maestros y PAAE jubilados con base a los artículos 2 y 11 del Estatuto.
El segundo, la destitución de la maestra Elvia Merit Chávez como subcoordinadora de la que Sección 42 en Jiménez, quien pese a que desde el viernes el secretario general de la Sección 42, Manuel Quiroz, aseguró que ese mismo día había presentado su renuncia, y la misma fue exhibida previo a la llegada de los maestros jimenenses por la Comisión del Comité Ejecutivo, en el mismo momento de las negociaciones la maestra seguía declarando en medios de la región que se trataba de una licencia.
Asimismo, se dejó sentado en los acuerdos que en función de sus atribuciones, el secretario general de la Sección 42 decidirá si mantener o eliminar la figura de la Subcoordinación en Jiménez, si se mantuviera se elegiría de forma democrática con el voto de los secretarios generales delegacionales y representantes de los centros de trabajo, siendo solo los secretarios generales delegacionales activos los que podrían ser votados y ocupar el cargo. De ser así, la función del mismo concluirá al momento de la conclusión de la administración del actual Comité Ejecutivo Seccional.
Más delicado fue el punto en torno al acuerdo de la liberación de las instalaciones del sindicato en Jiménez a cambio de la retirada de la demanda penal y otorgamiento del perdón a los seis maestros imputados. Si bien en un primer momento parecía todo ir encaminado para una rápida solución, a su llegada el apoderado legal, tras preguntar si Manuel Quiroz lo había autorizado, refirió que no podía ser un desistimiento sin más -primero aludiendo a una imposibilidad de procedimiento y luego a indicaciones que había recibido-, sino que tenía que haber un acuerdo reconciliatorio ante el juez de la causa por las partes implicadas o incluso proponiendo dejar dormir la querella hasta que se cerrara por sí misma a los dos años -esto último a lo que los maestros se negaron categóricamente-. Aclarado este punto con llamada incluida al abogado de los maestros inconformes surgió otro escollo para la rúbrica del acuerdo.
La Comisión propuso incluir en los acuerdos a firmar un compromiso expreso de los maestros de que no volverían a tomar las instalaciones, a lo cual estos se negaron porque afirmaron que sería echarse la soga ante posibles abusos o malas prácticas en un futuro. Finalmente, este punto se aclaró precisando que no tomarían las instalaciones por las tres demandas hoy en discusión y atendidas.
Tras varias revisiones y ajustes, las dos partes firmaron el acuerdo, el cual deberá ser ratificado ante el juez en materia penal del Distrito Jiménez en la fecha que éste les dé cita y tan pronto haya un desistimiento de la querella ante el juzgador los maestros liberarán las oficinas sindicales.



