La Sección 8 del SNTE exigió este miércoles justicia por el asesinato de la maestra y dirigente política Lucía Guadalupe Mora Ávalos, ocurrido el pasado 12 de mayo en Valle de Allende, y demandó a las autoridades garantizar seguridad para todos los trabajadores de la educación en Chihuahua.
A través de un posicionamiento oficial firmado por el secretario general de la organización sindical, Eduardo Antonio Zendejas Amparán, el sindicato magisterial expresó su “más profunda indignación, dolor y enérgica condena” por el crimen de la docente, al señalar que no sólo se arrebató la vida de una educadora comprometida, sino que además se vulneró la paz de las comunidades y “el alma misma de la escuela pública”.
“La maestra Lucía Guadalupe dedicó su vida al servicio educativo con vocación, responsabilidad y entrega como miles de maestras y maestros de Chihuahua”, expuso la Sección 8, destacando que diariamente cumplía con la misión de educar, formar valores y construir esperanza.
En el documento, el sindicato federalizado advirtió que el asesinato golpea a todo el magisterio chihuahuense y subrayó que cuando se agrede a un trabajador de la educación “se agrede a la educación pública y al futuro de nuestra sociedad”.
Asimismo, la organización exigió a las autoridades una investigación “inmediata, profesional, transparente y exhaustiva” para esclarecer plenamente el homicidio y castigar tanto a los responsables materiales como intelectuales.
De igual manera, la Sección 8 del SNTE demandó condiciones de seguridad para maestras y maestros, enfatizando que ningún trabajador de la educación debe sentirse en riesgo por desempeñar su labor.
El gremio manifestó solidaridad absoluta con la familia, colegas y alumnado de la docente asesinada, asegurando que permanecerán atentos al desarrollo de las investigaciones.




