Opinión por: Viet Juan Félix Costa
María Félix era prima hermana de mi abuelo paterno Jorge Félix Balderrama. Su padre Rómulo Félix era el hermano de Bernardo, padre de María. Todos ellos, del hermoso pueblo mágico de Álamos, Sonora al que tuve el gusto de conocer con mi padre, mi esposa e hija por el año 2011.
Nace y muere un 8 de abril (1914-2002). Realizó 47 películas. Mi preferida “Río Escondido” donde hace de una maestra rural liberal con sentido social (Rosaura Salazar). Ver: https://www.youtube.com/watch?v=WDj5TV02kRA
Visita 2 veces La Habana en 1949 y 1955. No fue a filmar, fue invitada patrocinada por una cigarrera “Partagás”. Sobre esos días hay este corto: https://www.facebook.com/watch/?v=1106378361254399
Lo que más me gustó de María no fueron sus películas, su belleza física, ni mucho menos su polémico creado o real personalidad. Lo que más admiré de ella fue su humanismo en la vida diaria. Pongo tan sólo este ejemplo:
En su primera visita a La Habana el 26 de octubre de 1949, fue tanta la gente que la esperaba en el aeropuerto y las calles que temieron por su integridad. El cronista cubano Ciro Bianchi incluso dice que le agarraron una pompi en pleno aeropuerto. Fue recibida por el Alcalde la Ciudad y el Presidente Carlos Prío Socarrás. Se hospedó en el Hotel Nacional, visita el Cabaret Tropicana, el Teatro América y da una conferencia de prensa. De esta primera visita he aquí una anécdota, que refleja el humanismo de María:
A su suite llegaban muchas cartas de admiradores. Mientras se preparaba para asistir a una cena de honor en el Palacio Presidencial, seleccionó una al azar, del sobre cayó al suelo una medalla de la Virgen de la Caridad del Cobre, lo cual motivó su interés en leer la misiva.
No se trataba de un simple admirador, sino de un hombre que estaba preso y condenado a muerte por haber matado al violador de su hermana. El recluso le solicitaba interceder ante el Presidente para que le perdonara la vida.
Esa noche, en la recepción de Palacio, Prío Socarrás le dijo:
–Le hemos dado todos los premios que se otorgan a los huéspedes distinguidos, pero yo quiero hacerle un regalo personal. Dígame qué desea: ¿una casa, un coche, una joya?
–…Nada de eso, señor Presidente –rehusó la diva–; quiero que me regale un hombre.
– ¿Un hombre?
–Sí, un condenado a muerte– y María le pidió el indulto para el reo, según cuenta en sus memorias. Inmediatamente, el Presidente llamó a un coronel de su guardia, le entregó la carta que la actriz le había mostrado y le ordenó que se anulara la sentencia de muerte.
María salvaría la vida a un hombre. Aquí es donde se ve la verdadera utilidad de la fama que da la belleza. La carta de ese condenado a muerte estaba como una más del montón; es verdad que la Virgen hace milagros. Ese día ocurrió. Su nombre, cuestión de averiguarlo.
A María nunca la conocí, ni vi de cerca. Hoy vine por primera vez a conocer su última morada, en el Panteón Francés. Se tiene pensado abrir un museo en el mes de mayo en la Ciudad de México.
*Internacionalista (sobrino nieto segundo de María). En la foto con su tío Rómulo por el año 1952, a quien la familia le decía con cariño “Papa Nino”.
*Mi padre era sobrino segundo de María y Pablo.



