El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, sostuvo el pasado martes una reunión con el líder de Permisionarios Unidos, Francisco “El Güero” Lozoya, para revisar el estado del transporte urbano en la capital, donde salieron a relucir pendientes operativos, trámites y el impacto del alza en combustibles. De la Peña detalló que durante el encuentro se abordaron temas como operativos de supervisión, avances en la actualización de unidades por año modelo, capacitaciones a choferes, refrendos y procesos pendientes en la renovación o reconocimiento de concesiones, varios de ellos derivados del fallecimiento de titulares. Sin embargo, el funcionario estatal subrayó que la principal preocupación compartida entre concesionarios y Gobierno es el incremento del 23% en el precio del diésel, que también golpea directamente a la administración estatal, al ser operadora de rutas BRT en Ciudad Juárez y Chihuahua. Ante este panorama, lanzó un “llamado de auxilio” al Gobierno Federal para reducir el costo de los combustibles, recordando que cerca del 40% del precio por litro corresponde a impuestos federales. En tono directo, exhortó a legisladores de Morena —locales y federales— a aprovechar su cercanía con la Federación para impulsar un subsidio emergente o reducción fiscal, y “dejar de pensar en otras cosas”, advirtiendo que, sin esta medida, podría ponerse en riesgo la economía del estado. “Somos el estado más grande y necesitamos combustibles baratos para mover la economía”, sentenció.



