¿Demagogia de Mario Delgado o rebeldía en Chihuahua?

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Prof. Rafael Velázquez Hernández

El pasado viernes 27 de febrero de 2026 se llevó a cabo la quinta sesión ordinaria del Consejo Técnico Escolar (CTE). Como ya es tradición desde los tiempos de Esteban Moctezuma, el ritual debió iniciar y en otros lados sí inició con la obligatoria proyección del video del actual inquilino de la silla de Vasconcelos. Estas producciones, por lo general, se limitan a un ejercicio de mala lectura en voz alta de las «orientaciones» (antes guías) que los docentes ya tienen impresas, pero de vez en cuando, el mensajero se permite ciertos desvaríos que merecen análisis.

En esta ocasión, Mario Delgado no decepcionó. Aparte de alimentar la narrativa sobre la remoción del titular de Materiales Educativos bajo el pretexto de crear un libro de historia exclusivo para primarias en el cual se rescatan a las heroínas olvidadas, se lanzó a anunciar con bombo y platillo el seguimiento de la estrategia nacional «Vive saludable, vive feliz».

Según el Secretario, el próximo 12 de marzo se celebrará el primer aniversario de este programa, presumiendo brigadas de salud en primarias y solicitando a los docentes gestionar los «consentimientos informados». Pero el clímax de su discurso llegó con la promesa de que, a partir de septiembre, por fin se materializará la quimérica descarga administrativa. Palabras más, palabras menos. El paraíso pedagógico está a la vuelta de la esquina.

Mientras muchos docentes, conmovidos, con “las de San Pedro” a punto de rodar por sus mejillas y con los brazos alzados al cielo, pensaban que «la revolución finalmente les había hecho justicia», la Autoridad Educativa Local (AEL) en Chihuahua ya les tenía preparada una dosis de realidad.

En estas tierras norteñas, alejadas del bullicio y la falsa sociedad, la palabra del Secretario Federal es, en el mejor de los casos, una sugerencia ignorada. En lugar de la prometida descarga administrativa, aquí se aplica la máxima de «cargarle las pulgas al perro más flaco». Los docentes de primaria, por orden estatal, se convertirán en el relevo de aquellas brigadas de especialistas (ISSSTE, IMSS, etc.) que jamás llegaron a la mayoría de escuelas.

Ahora, el docente no solo debe enseñar; debe asumir funciones de enfermería y captura de datos que nada tienen que ver con lo pedagógico: Exámenes de agudeza visual, Diagnóstico bucal, somatometría (peso y talla) y Captura de todos esos datos en el SIE.

¡Descarga administrativa! ¡Bah! ¿le creemos a Mario Delgado? ¡Por supuesto que no! Pero la verdadera duda es otra: ¿Por qué un programa federal de salud se descarga sobre los hombros de los maestros por imposición del gobierno estatal?

Surgen preguntas incómodas que nadie en la Secretaría de Educación y Deporte de Chihuahua parece querer responder: ¿La gobernadora María Eugenia Campos Galván está desobedeciendo deliberadamente los designios del gabinete federal? ¿Se trata de una estrategia para indisponer al magisterio contra la Federación en pleno año político (2027 en juego)? ¿Somos los docentes rehenes de un pleito entre Morena y el PAN?

Más allá del cansancio que implica esa tarea, el riesgo es legal. ¿Qué facultades tiene un docente para diagnosticar la salud de un menor? Al exponer al maestro a estas tareas, la autoridad lo deja en la vulnerabilidad total. Si surge un malentendido o una queja de un padre de familia, el jurídico estatal no dudará en aplicar su doctrina favorita: «ejecuto y luego viriguo». Para cuando se compruebe que solo eran infundios, la mancha quedará como el tizne de la calumnia, no se quitará con nada.

¿Y la Sección 8 del SNTE? Como es costumbre, mantienen un mutismo selectivo. Ni pensar que se rebelen contra Maru, su verdadera patrona, y se les acabe la cordialidad institucional.

Al final, la campaña «Vive saludable, vive feliz» parece ser una estrategia que funciona solo en el papel: decir que se hace mucho, sin hacer absolutamente nada que tenga un impacto real en la salud de los niños, pero asegurándose de que el docente trabaje el doble.

Así que profes… ¡A ponerse una bata blanca, a cambiar los marcadores de pizarrón por abatelenguas y el borrador por el estetoscopio que esa campaña “vive saludable, vive feliz” no va a salir sola!