A través de redes sociales, la estudiante Victoria Orta Ocon, de la Universidad Pedagógica del Estado de Chihuahua (UPNECH), Unidad Delicias, hizo pública una denuncia en la que señala que ella y una compañera enfrentan un procedimiento que podría derivar en su expulsión, pese a que aseguran no haber participado en la sustracción de un examen.
En su posicionamiento, la alumna afirma que ambas cuentan con buen desempeño académico y sin antecedentes disciplinarios, sin embargo, fueron señaladas por presuntamente haber resguardado la puerta del aula durante el hecho, acusación que califican como falsa, al sostener que en ese momento realizaban actividades académicas individuales.
Victoria Orta Ocon expone que incluso acudieron directamente con la docente para informar lo sucedido, situación que —asegura— quedó documentada por la coordinación académica. No obstante, tras aplicarse al grupo una carta de incidencia con sanciones que ya fueron aceptadas y cumplidas, su caso fue turnado de manera selectiva a una instancia estatal, sin que, afirma, existan pruebas objetivas más allá de señalamientos escritos de terceros.
La estudiante señala que esta situación no solo pone en riesgo su continuidad académica —aun cuando el semestre ya fue cubierto—, sino que le ha provocado crisis de ansiedad que han afectado de manera significativa su bienestar emocional, por lo que solicita que los hechos sean analizados de forma objetiva, justa y conforme a derecho.
A continuación, el escrito íntegro difundido en redes sociales:
SIN RIESGO NO HAY HISTORIA !!
Por este medio hago del conocimiento público una situación que actualmente enfrento junto con una compañera en la UPN Unidad Delicias.
Ambas somos estudiantes con buen desempeño académico y sin antecedentes disciplinarios. A pesar de ello, estamos siendo señaladas en un procedimiento que podría derivar en nuestra expulsión, bajo la acusación de haber participado en la sustracción de un examen, hecho en el cual no tuvimos participación.
Se nos atribuye haber resguardado la puerta del aula, lo cual es falso. En el momento señalado nos encontrábamos realizando actividades académicas individuales. Además, fuimos las únicas estudiantes que acudimos directamente con la docente para informar lo sucedido, hecho que se encuentra documentado por escrito por la coordinación académica.
Aunque a todo el grupo se le aplicó una carta de incidencia con sanciones ya aceptadas y cumplidas, posteriormente y de manera selectiva nuestro caso fue turnado a una instancia estatal, sin que existan pruebas objetivas más allá de señalamientos escritos de terceros. Esta situación, además de poner en riesgo nuestra continuidad académica aun cuando la inscripción del semestre ya había sido cubierta, me ha provocado serias crisis de ansiedad, afectando de manera significativa mi bienestar emocional.
Solicitamos respetuosamente que los hechos sean analizados de manera objetiva, justa y conforme a derecho.



