Cuauhtémoc, Chih.– Un total de 109 cigarros electrónicos, entre ellos un dispositivo con extracto de cannabis, fueron asegurados en un plantel de nivel medio superior de la ciudad, en un hecho que encendió la alerta sobre el consumo de este tipo de productos entre adolescentes.
La entrega se hizo este lunes 23 de febrero de 2026, cuando elementos municipales acudieron al bachillerato tras el llamado de la orientadora del plantel. La directiva hizo entrega formal de un lote de dispositivos que habían sido retirados a distintos alumnos en diversas intervenciones realizadas a lo largo de los últimos nueve meses.
Entre los objetos entregados se encontraban 109 vapeadores de distintas marcas, un dispositivo con extracto de cannabis, un bóxer metálico color cromado, un aparato tipo taser color negro con la leyenda “801TYPE”, así como un frasco con esencia utilizada para rellenar cigarrillos electrónicos.
Las autoridades procedieron a levantar el acta correspondiente para el aseguramiento y traslado de los artículos ante el Juzgado Cívico, instancia que determinará su destrucción conforme a los procedimientos administrativos.
🚨 Alerta para madres, padres y estudiantes
La Dirección de Seguridad Pública Municipal exhorta a madres y padres de familia a mantenerse atentos a los objetos que portan sus hijos, así como a dialogar abiertamente sobre los riesgos del consumo de vapeadores y otras sustancias.
Aunque muchos adolescentes perciben los cigarros electrónicos como inofensivos, estos dispositivos pueden contener nicotina en altas concentraciones y otras sustancias químicas que generan adicción y afectan el desarrollo cerebral. En casos más graves, como el uso de extractos de cannabis u otras sustancias, el riesgo para la salud física y mental aumenta considerablemente.
Especialistas advierten que el uso temprano de vapeadores puede derivar en dependencia, problemas respiratorios, afectaciones cardiovasculares y mayor probabilidad de consumo de otras drogas.
Las autoridades municipales reiteraron que continuarán con acciones preventivas y de supervisión en planteles educativos, pero subrayaron que la prevención comienza en casa, mediante la comunicación, supervisión y establecimiento de límites claros.
Se invita a la comunidad estudiantil a evitar el uso y distribución de estos productos, y a denunciar de manera anónima cualquier situación que ponga en riesgo la salud de las y los jóvenes.



