Esta mañana, 23 de febrero, se llevó a cabo la destrucción de 1090 piezas de armamento en la Plaza del Ángel que habían sido incautadas, donadas y resguardadas por las fuerzas de seguridad del Estado de Chihuahua.
Del total, fueron destruidas 723 armas cortas de distintos modelos, así como 367 armas largas, en cumplimiento de los protocolos establecidos para la disposición final de armamento asegurado.
El procedimiento incluyó la exhibición individual de cada arma y la toma de fotografías para el registro oficial de los modelos desmantelados. Posteriormente, las piezas fueron trasladadas a la mesa de destrucción, donde se utilizaron sierras eléctricas para separar y fragmentar sus componentes esenciales.
Una vez inutilizadas, las partes resultantes fueron concentradas para su resguardo y posterior disposición final, que consiste en su entierro en sitios remotos previamente designados por las fuerzas armadas.
La destrucción de este armamento representa una acción relevante para la seguridad pública, ya que impide que estas armas vuelvan a circular y sean utilizadas en la comisión de delitos. Además, fortalece la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de la procuración de justicia y el mantenimiento del orden, al demostrar que el armamento asegurado es efectivamente retirado de manera definitiva. Este tipo de acciones contribuye a la reducción de riesgos para la población y refuerza los esfuerzos institucionales orientados a la construcción de entornos más seguros.



