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El Duelo


Por: Idaly Retana

Como cada tarde al caer el sol, contemplo el cielo por la ventana, dando un paseo por mi mente a las labores logradas del día. De pronto me distraen esas nubes tormentosas que pasean y de golpe corren, caen, huyen y se envuelven unas con otras, como presagiando un final.

El viento soplando fuertemente me estremece y siento como si del cielo se abriera un portal al que mi alma se llevara o como si del suelo un enorme agujero me succionara hacia el infierno.

Cada centímetro de mi piel se abandona en una estremecedora sensación de terror, de dolor, de angustia inexplicable, pero conocido en mis sueños más profundos.

Una amarga y vacilante recordación flotando en la superficie, embarca en ese lugar de mi consciencia, en el puerto del recuerdo, el de tu último latido, de la pérdida del faro de tu luz.

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