¿A quién agradeceré el rescate de PCE?

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Por: Profr. José Luis Fernández Madrid

No se trata de encontrar a los “héroes de Pensiones, se trata de que esta institución de seguridad social sea rescatada de inmediato.

Muchas de las publicaciones en las diversas redes sociales consignan filias y fobias entre los distintos grupos y/o personas que alzan la voz para que de una vez y por todas Gobierno del Estado o los entes deudores pongan en regla su situación y se sanee la otrora joya de servicio médico.

Hace falta entender que la lucha emprendida por seguir teniendo PCE de calidad no es un combate para medir fuerzas ni mucho menos la arena para demostrar arrastre o popularidad, no, pues muchos de los actores, desde sus trincheras, desde nuestras trincheras, podemos aportar algo, para, conjuntando voces y acciones, se tomen cartas en el asunto.

Lamentable será ver el día de mañana a quienes hoy encabezan movimientos de esta naturaleza registrados formalmente como candidatos a puestos de elección popular por algún partido político, o bien, para alguna otra elección gremial futura, al hacerlo, se conocerían sus verdaderas intenciones al “pelear” demandas de miles de derechohabientes.

Denostar, insultar o demeritar lo que los demás hacen para lograr el objetivo común sólo se percibe como un combate que a nadie beneficia, quizá solamente logre que los detonantes de esta lamentable situación vean desde las gradas el desgarre de vestiduras y continúen omisos tan tranquilos como si el pleito fuera fraterno.

Sí, coincidimos en que existen responsables del actual estado de Pensiones Civiles, deben pagar y restituir el dinero para que sus finanzas repercuta en el excelente servicio que siempre debió seguir prestando, pero ello no significa que necesariamente deba existir alguien o algunos que se “cuelguen la medalla” para posteriormente tratar de presumirla en la búsqueda de sus muy personales intereses.

El magisterio y el personal de apoyo y asistencia a la educación es un conglomerado de gente lo suficientemente pensante, preparada, capaz e inteligente como para tomar acciones desde sus lugares, desde sus posiciones y con sus recursos en la defensa de sus derechos, solo hace falta seguirles convocando con una estrategia bien definida, una ruta determinada, clara, segura y productiva.

Cuando comprendamos que el objetivo es común, al final, cuando todo se solucione, juntos celebraremos el logro y sinceramente, no tendremos que agradecerle a alguien en especial. 

 

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