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¿A quién le importa el servicio médico y las pensiones?

Por: Profr. José Luis Fernández Madrid

¡Que alguien de Gobierno nos lo diga! Ya que por lo que se ha visto en los últimos años, a la encumbrada burocracia no le importan en lo más mínimo estos dos beneficios de los que el magisterio goza.

Son verdaderamente lamentables las condiciones en las que se encuentran dos de las principales instituciones de seguridad social: Pensiones Civiles del Estado y el ISSSTE; condenable ser testigo de la penosa travesía que existe para agendar una cita o para surtir las recetas médicas.

Con pocos médicos y enfermeras, con cada vez menos servicios subrogados y una asfixiante deuda producto de una pésima administración gubernamental, lo que antes era un privilegio, hoy se encuentra a punto de la quiebra y con ello, el presente y el futuro de los derechohabientes que, sin falta, aportan su cuota cada quince días.

Ser testigos de que instancias propias de Gobierno y hasta educativas deben cantidades exorbitantes a Pensiones Civiles habla de más de una criminal indolencia que de una falta de flujo de capital para cumplir con su obligación de transferir los recursos que el magisterio aporta.

Es increíble que sean los propios aportantes de los recursos que mantienen vivo el sistema de salud los que se tengan que manifestar exigiendo el otrora servicio de calidad, mientras los responsables (irresponsables) del quebranto ignoran las peticiones y exigencias.

Es inconcebible jugar con la estabilidad económica que brinda una pensión después de haber cumplido a cabalidad con sus labores al servicio del Estado, no es posible mantenerse con la incertidumbre de que si en el futuro cercano habrá dinero para pagar lo que  se ha ganado por derecho y trabajo.

¿Porqué los menos culpables deben de ser quienes paguen? No se debe permitir, bajo ninguna circunstancia, permanecer callados, la realidad está rebasando las más optimistas expectativas.

Mientras los funcionarios de cuello blanco y manos negras sigan pateando el bote para que la próxima administración de Gobierno asuma los costos de su pésima administración continúen sin ver ni oír las cosas,  no cambiarán en el mediano plazo.

Ilusos son si consideran que el magisterio organizado solamente verá pasar de lado que su servicio médico y sus pensiones caen a pedazos; ahí sigan, el monstruo ya está despertando.

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