¿Y por qué pagarle a los maestros?

1812

Opinión por: Profr. José Luis Fernández Madrid

De verdad que esta pandemia ha venido a modificar todo tipo de estructuras dentro de la dinámica de la vida social, situaciones y aspectos que dentro de nuestra anterior normalidad estaban contemplados como naturales o intrínsecos, en la actualidad son  hasta motivo de cuestionamientos.

Quizá, producto de lo anterior, resulta inconcebible el que alguien se atreva a poner en entredicho si los maestros y maestras merecen el que se les pague su salario debido a estar trabajando con la modalidad a distancia, basando sus descerebrados argumentos en que son los padres de familia quienes se están haciendo cargo de la educación de los niños y jóvenes.

Sin embargo, las afectaciones derivadas de la aparición del coronavirus no son motivo suficiente para nublar las mentes de los inconscientes que consideran como un gasto inmerecido el pago hecho a los docentes por su contribución a la educación.

¿Sabrán los detractores defensores del dinero público que los maestros y maestras están trabajando más tiempo que su jornada laboral presencial?

¿Se habrán percatado que hubo que capacitarse y continuar en ello para afrontar los retos tecnológicos que esta forma de educar exige?

¿Tendrán el entendimiento suficiente para comprender que a la par del rol de docentes hay que vivir el de padres y madres de familia que al igual que todos brindan la atención a sus hijos e hijas?

Cuestionar, debatir o polemizar acerca de si se está devengando el sueldo, es una burla, un despropósito y una ofensa para el magisterio. Creer que la labor se circunscribe a  estar en un aula por un tiempo definido es desconocer por completo lo que significa ser Maestro.

Sin embargo, directamente proporcional a la absurda intención de denostar la función magisterial existe el compromiso y la responsabilidad para atender el reto educativo, los y las maestras pasan hora tras hora frente a la computadora y sus teléfonos móviles desarrollando su vocación al servicio de los niños y jóvenes ¿De verdad aún hay alguien que no se da cuenta de ello?

Cuanta razón hay en los preceptos de que los profesionales de la enseñanza lo son para toda la vida, en todo momento y en todo lugar.

¿Qué porqué pagarle a los maestros? Por eso y por mucho más (y con seguridad es poca, muy poca la retribución en relación a lo que hacen y saben).

.