Preguntas y respuestas

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Por: Profr.  Luis Carlos Elizalde A. (artículo de opinión tipo autoentrevista)

¿Qué opinión le merece lo ocurrido en Cd.  Juárez al Profr. Huitzilihuitl Alejandro Zuñiga Chávez en el período de marzo a agosto del 2020?

– Es lamentable lo que le pasó porque pudo y debió ser evitado. Fue un exceso, un abuso de poder del que se vio objeto.

¿A qué cree que se debe que hasta hoy salgan algunos maestros a defender al Profr. recién fallecido?

-Primero le aclaro que fue  un asesinato y no un fallecimiento natural. De lo otro le digo que muchos docentes apenas en estos días se han estado enterando del injusto cese de que fue objeto y por ello han reaccionado manifestando su desacuerdo y su enojo en diferentes medios.

¿Cree que usted que hubo un trasfondo en el cese del Profr. Alejandro?

-Es evidente que sí.

¿Cuál puede ser éste?

-Cuando alguien está en un encargo en el que detenta cierto poder y tiene una mentalidad de cacique, ve a sus «inferiores como peones; el hecho que uno de ellos no le muestre sumisión y le sostenga la mirada porque no tiene nada que esconder ni que temer lo tomará como un reto a su autoritarismo y buscará la manera de vengarse y castigar la osadía de aquel que lo enfrentó. El C.  Bernardo Ernesto Valdez Talamantes tomó eso de manera personal, fue un golpe a su ego, más que un desacato a sus instrucciones como lo quiere hacer ver.

Entonces, ¿el cese del maestro fue un acto de venganza, no fue legal?

-Por supuesto que no fue legal.

¿Por qué  lo hicieron de manera oculta y expedita? ¿Cuál era su prisa por deshacerse de él?

Su cese fue injusto y arbitrario. Injusto porque el probó que no hubo ningún desacato a la autoridad y que por un error involuntario su secretaria traspapeló el oficio que sirvió de pretexto a su despido.

Arbitrario porque la decisión tomada dependió de la voluntad y el capricho de unas personas y no con apego a derecho.

¿Qué papel juega el sindicato, en particular la Sección 42 en este caso?

De total apoyo al profesor.

¿Al profesor Alejandro Zuñiga?

-Claro que no, al otro, a Bernardo Valdez.

Si la organización hubiese apoyado a  Alejandro el cese nunca hubiera ocurrido, no se hubiera visto en la necesidad de buscar en otro lado el auxilio de un abogado.

Permitame  agregar que la parte sindical tuvo que estar coludida con la parte administrativa para que este atropello pudiera realizarse.

¿Entonces los dirigentes sindicales son también responsables?

-Claro. Cuente usted ahí  al Coordinador sindical de la zona norte, al Secretario de Trabajos y Conflictos del nivel Secundaria: Mario Alberto Reyes Miranda. A la Secretaria de Asuntos Jurídicos: Martha Alicia Contreras y por supuesto al Secretario General:  Ever Avitia.

¿No ve esto como un gran peligro para el magisterio estatal?

-Sí, definitivamente sí. Imagínese que seguridad laboral tiene un trabajador de la educación sin nadie que lo defienda, si su sindicato le da la espalda a sabiendas que va a perder su fuente de trabajo.

Esto pareciera una especie de mensaje: «Más vale que no se alboroten, nosotros tenemos el poder.»

Es como si quisieran infundir miedo, pero una organización que basa su quehacer de esa manera pronto caerá.

Vienen cambios y los que hoy están arriba es muy probable que ya no vuelvan a estar. Buena parte del gremio magisterial esta harta, se siente utilizada; abandonada y traicionada por un grupo en el poder que solo vela por sus intereses.

¿Qué explicación podría dar el que esté abuso sucediera en una región tan combativa, como lo es Cd. Juárez?

-Dice el dicho que el León no es como luego lo pintan.

La política se determina por la correlación de fuerzas. Una disidencia dividida, sin capacidad de organizarse en un solo frente, pierde su potencialidad de acción. El día que los diversos grupos de docentes  en Juárez lo entiendan y se unan tendrán una capacidad de reacción y negociación que hoy no se imaginan.

Si esa unidad existiera, lo ocurrido al profe Alejandro ni siquiera hubiera pasado por la mente de Bernardo.

¿Culpa entonces a los docentes de Juárez de lo sucedido?

-No. Claro que no.

Eso tuvo que ver exclusivamente  con una autoridad abusona, con complejo de superioridad y un grupúsculo sindical acomplejados  de mafiosos.

¿Qué es lo que sigue en este caso del Profesor Alejandro?

– Mire, cada quien es libre de proceder conforme su conciencia. Habrá docentes que no podrán contener su rabia y su impotencia y querrán hacer algo, eso es válido. Otros solo verán los toros desde la barrera y otros ni siquiera entrarán a la plaza de toros.

Que cada quien actúe de acuerdo a los principios y valores que ha decidido integrar a su personalidad  para conducirse en esta vida.

Agradezco la amabilidad para atender a su servidor y esta serie de preguntas.