



El domingo 1 de marzo se llevó a cabo en Ciudad Juárez el Segundo Encuentro Estatal de Educación Superior de Chihuahua. El evento se consolidó como un espacio de reflexión crítica sobre el papel de la educación en la construcción de una sociedad más justa.
Durante las intervenciones se subrayó que la educación no es neutral, sino que se trata de una herramienta fundamental para cuestionar y erradicar las desigualdades estructurales para trazar horizontes de justicia social.
Uno de los ejes centrales fue el derecho colectivo a la memoria, entendido como el acceso a la historia de las represiones y los crímenes de Estado, no como ejercicio del pasado, sino como una condición ética para evitar su repetición. Se insistió además en que el olvido y el silenciamiento son también una forma de violencia estructural.
Los conferencistas llevaron a las y los asistentes a cuestionar la idea de que la desigualdad sea un hecho natural, señalando que es una construcción histórica y política, sostenida por sistemas económicos, educativos y culturales específicos.
Las conferencias magistrales de Víctor Orozco y Marx Arriaga Navarro aportaron claves históricas, pedagógicas y políticas para repensar la educación como un espacio de responsabilidad social, memoria crítica y transformación colectiva.









