​A 16 años del asesinato de Ernesto Rábago, la exigencia de justicia sigue viva en Chihuahua

0

CHIHUAHUA, Chih. – Este domingo 1 de marzo de 2026, organizaciones civiles y comunidades indígenas se congregaron una vez más en el corazón de la capital para conmemorar el decimosexto aniversario del asesinato de Ernesto Rábago Martínez. El defensor de los pueblos originarios, quien fuera una pieza clave en la restitución de tierras para la comunidad rarámuri de Baquéachi, fue recordado en un acto que denuncia la persistente impunidad que rodea su homicidio ocurrido en 2010. Bajo el lema «Delito que no se castiga, delito que se repite», la jornada reafirmó que el paso del tiempo no ha mermado la exigencia de verdad.

​La jornada de lucha comenzó a las 11:00 a.m. con una ceremonia solemne en la Cruz de Ernesto Rábago, ubicada frente al Palacio de Gobierno y a un costado de la emblemática Cruz de Clavos. En este espacio, que se ha convertido en un altar de resistencia para las causas sociales del estado, familiares y activistas colocaron ofrendas y pronunciaron discursos recordando el legado del abogado. La ubicación del acto no es casual; representa un recordatorio directo a las autoridades estatales sobre la deuda histórica que mantienen con la familia Rábago-Ángeles y con los defensores de derechos humanos en la región.

​Posteriormente, al mediodía, los asistentes iniciaron una caminata con destino a las oficinas de Bowerasa A.C., la asociación civil que Rábago fundó para dar batalla legal contra el despojo de territorios indígenas. El trayecto hacia la calle Ignacio Allende recorrió las calles del centro histórico, donde los cánticos y consignas recordaron que Ernesto no solo defendía límites geográficos, sino la dignidad y la supervivencia cultural de los pueblos de la Sierra Tarahumara. La caminata simbolizó la continuación del camino que él trazó, uniendo el lugar de la protesta institucional con el espacio de trabajo comunitario.

​El asesinato de Rábago Martínez marcó un punto de inflexión en la violencia contra activistas en Chihuahua, precedido por atentados contra su oficina y su propia familia que nunca fueron prevenidos ni castigados debidamente. A través de Bowerasa, el abogado logró victorias legales sin precedentes, recuperando miles de hectáreas para los pueblos indígenas, lo que le atrajo poderosas enemistades en sectores agrarios y ganaderos. Sin embargo, a 16 años de su partida, el expediente judicial no presenta avances significativos que den con los autores intelectuales del crimen.

​La movilización de este 2026 concluyó con un llamado a la sociedad civil para no normalizar la violencia contra quienes cuidan la tierra y no olvidar la impunidad con el paso del tiempo. Los representantes de Bowerasa A.C. enfatizaron que mantener viva la memoria de Ernesto Rábago es una forma de protección para los defensores actuales, quienes siguen enfrentando amenazas en un contexto de creciente inseguridad en la Sierra. La jornada cerró con la promesa de volver cada año, mientras la justicia siga siendo una asignatura pendiente en los tribunales de Chihuahua.