Más allá de reiterar su llamado al respeto de los organismos electorales que por décadas han garantizado la democracia en México, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, arremetió este miércoles contra la reforma electoral impulsada desde el Gobierno Federal, al considerar que se trata de una propuesta unilateral que no refleja el sentir de todas las regiones del país.
Luego de que la Secretaría de Gobernación presentara formalmente los ejes de la iniciativa, De la Peña señaló que, si bien ahora “ya hay un planteamiento formal” que permite clarificar la intención de la reforma, llama la atención que no se haya construido mediante un consenso amplio. “Comúnmente cuando había reformas electorales se convocaba a todos los partidos, a todas las fuerzas políticas y a la sociedad. Aquí se hicieron algunos foros que cubrieron alguna formalidad, pero pareciera que lo único que incluye es una visión unilateral, monolítica, desde un escritorio en el centro del país”, expresó.
El funcionario estatal sostuvo que difícilmente puede afirmarse que lo presentado represente a todo el país, pues las realidades del norte, el sur, el sureste y el centro son distintas. “Falta un consenso mucho más amplio”, enfatizó, al advertir que esperaría que no ocurra lo mismo que, dijo, sucedió con la llamada ley del agua, donde se prometió apertura al debate y finalmente “se impuso una visión unilateral”.
De la Peña consideró además “extraño” que un partido que llegó al poder a través de las instituciones democráticas construidas durante 30 años, ahora pretenda modificar la naturaleza de esas mismas instancias. Subrayó que lo fundamental es conservar un árbitro objetivo, reglas claras y un piso parejo para todos los actores políticos, y no que, bajo la narrativa de acercar las reglas a la ciudadanía, se generen “dados cargados” en favor de un partido en particular.



