Ante las inquietudes del sector empresarial por la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, la diputada federal del PAN por Chihuahua, Rocío González, coincidió en que la transición debe ir acompañada de apoyos gubernamentales para evitar afectaciones severas, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.
La legisladora advirtió que, sin una estrategia integral, la medida podría traducirse en mayores cargas operativas y económicas para este sector, lo que incluso podría derivar en el cierre de negocios y la pérdida de empleos. Por ello, explicó que desde el Grupo Parlamentario del PAN se han impulsado iniciativas orientadas a fortalecer el esquema fiscal, con el objetivo de generar incentivos que permitan a los empresarios adaptarse gradualmente al nuevo modelo laboral.
Detalló que la propuesta contempla una reducción paulatina de dos horas por año, con la meta de alcanzar las 40 horas en 2030, tiempo durante el cual se buscará reforzar programas de capacitación y estímulos fiscales, principalmente para micro, pequeñas y medianas empresas, a fin de garantizar su viabilidad y competitividad.
Finalmente, señaló que, a diferencia de las grandes corporaciones y empresas transnacionales, que ya operan bajo esquemas de cinco días laborales con dos de descanso, el reto principal se encuentra en las empresas locales, por lo que consideró indispensable acompañar la reforma con políticas públicas que protejan tanto la economía de los negocios como las fuentes de empleo.



