DCMX. — En un paso decisivo para la modificación de los derechos laborales en el país, las comisiones unidas del Senado de la República aprobaron este martes, por unanimidad, la reforma constitucional que instaura la semana laboral de 40 horas de manera gradual. El dictamen fue enviado inmediatamente a la mesa directiva para su primera lectura y se tiene previsto que sea votado por el pleno en la sesión de este miércoles .
Durante la reunión, que contó con la presencia del secretario del Trabajo, Marath Bolaños, se avaló la iniciativa presidencial con un consenso general de 48 votos a favor y ninguno en contra. A pesar del respaldo unánime, los legisladores de los partidos de oposición (PRI, PAN y MC) expresaron la necesidad de realizar ajustes inmediatos a la Ley Federal del Trabajo (LFT), oponiéndose al plazo de 90 días que la reforma otorga al Congreso para dichas adecuaciones.
El debate en comisiones, presidido por el senador Oscar Cantón Zetina, resaltó inquietudes específicas sobre el impacto fiscal de la reforma. Legisladores como Ricardo Anaya (PAN), Claudia Anaya (PRI) y Alejandra Barrales (MC) advirtieron sobre posibles afectaciones a los trabajadores bajo la redacción actual de la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La senadora Claudia Anaya señaló que el cambio en el régimen de horas extras, que permitiría laborar hasta doce horas adicionales en lugar de nueve, podría repercutir negativamente en los ingresos de los empleados. Explicó que, actualmente, las primeras nueve horas extras están exentas de impuestos para quienes ganan el salario mínimo, pero al aumentar este límite, se incrementaría el pago del Impuesto sobre la Renta (ISR) y se afectaría el reparto de utilidades. El senador del PT, Gonzalo Yáñez, se sumó a esta preocupación, aunque confirmó su voto a favor del dictamen.
La senadora de Morena, Simey Olvera, calificó el avance como un hecho histórico, recordando que han pasado 109 años desde que se estableció la jornada de 48 horas en la Constitución. Por su parte, Marco Cortés (PAN) justificó el apoyo de su bancada aludiendo al beneficio para las familias y el aumento del tiempo de descanso, resultado del diálogo con diversos sectores.
El texto original de la iniciativa presidencial se mantuvo prácticamente íntegro, aceptando únicamente una modificación de forma propuesta por la senadora Malú Micher para utilizar lenguaje incluyente, sustituyendo el término «menores» por «personas menores».
Finalmente, aunque el panista Ricardo Anaya criticó que no se explicitaran los dos días de descanso obligatorios, confirmó el apoyo del grupo parlamentario debido a que la reforma representa una reducción efectiva de la jornada laboral .



