Por: Viet Juan Félix
(Reportaje especial para El Puntero de Chihuahua)
Cuba (salvo una parte pequeña del Oriente) es un país mayoritariamente plano; por tanto, es difícil la generación de electricidad vía hidroeléctricas. El noticiero cubano se transmite 3 veces al día de lunes a domingo. Una de las secciones más vistas, es el informe de disponibilidad eléctrica. Hay una demanda diaria de 3,000 mega watts para toda la población de unos 11 millones de habitantes. Pero en estos días hay un déficit de 2 mil mega watts diarios; eso quiere decir que, de las 24 horas, 16 horas en promedio no hay electricidad (los alimentos apenas se salvan de no echarse a perder). Hay regiones o provincias que tienen mayores horas de cortes o menores. Por ejemplo, yo vivo en Miramar, en La Habana y los cortes por lo general son entre 8 a un máximo de 12 horas diarias de forma escalonada. Tengo la suerte de tener un parque wifi cerca, que por lo general debo conectar de madrugada (antes de 6 am) para agarrar conectividad.
La generación eléctrica es mayoritariamente (80%) vía combustible (petróleo), el otro 15% la genera la energía solar (vía parque fotovoltaicos), un 5% aproximadamente por otras vías (gas o hidroeléctrica). Cuba apuesta en el mediano plazo a fuentes renovables. Se tiene planeado llegar a una generación solar del 30% en 5 años (2030). El precio de la gasolina es hoy de 1.30 usd por litros a la población general, más un 10% de impuestos (24.70 pesos mexicanos). Pero esto no era así antes (hasta hace un año) había precios diferenciados: A médicos le daban una tarjeta que podían cargar 50 litros al mes de gasolina gratuito; también a ciertos funcionarios públicos del gobierno; incluso a la población en general (no turísticos) tenían un precio muy accesible de menos de 30 pesos cubanos por litro (como 1 peso mexicanos). ¿De dónde venía ese petróleo en tiempos de vacas gordas? Pues de la hermana República Bolivariana de Venezuela; petróleo que no era regalado, como la derecha ignorante repite, sino intercambiado por servicios en miles de médicos en esa hermana nación. Cuba cuenta con yacimientos petrolíferos, pero estos apenas si logran cubrir una parte de su demanda (aporx. un 50%). También hubo unos años donde venían cruceros de EEUU (en tiempos de Obama) que el turismo estuvo cerca de los 6 millones al año. El año pasado (2025) apenas fue de 2.7 millones; es decir, el turismo cayó más del 50% y, por tanto, los ingresos.
Es verdad que hoy se debe formar largas colas para cargar. Existe una aplicación para celular donde puedes ver disponibilidad de la gasolina, pues no en todas las gasolineras (CUPET´s -por Cuba Petróleo-) existe disponibilidad. La situación es grave, pero no catastrófica, puesto que al final de la jornada los autos salen con su gasolina, se ven autos moviéndose y, aunque muy disminuido, también las guaguas (autobuses). Muchos han adquirido bicicletas, motos o incluso pequeños autos eléctricos; algunos con posibilidades han instalado en casas y negocios (MiPymes) generadores eléctricos a gasolina o diésel.
Mis traslados no pasan de unos 9 kms. de distancia, por eso puedo y prefiero la bicicleta o incluso caminar. Me ha servido mucho y no tengo que lidiar con filas o depender de cargas eléctricas. Hay que decir que un auto (usado) es sumamente caro en Cuba, no menos de 250,000 pesos mexicanos.
¿Cómo podemos en México ayudar a Cuba? Se puede ayudar a Cuba en 3 sentidos. Apoyar a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum en su firme determinación en brindar ayuda humanitaria a Cuba (no sólo en petróleo o gasolina; sino en otros bienes como semillas, fertilizantes, alimentos o maquinaria y celdas fotovoltaicas). Dado que la energía y la gasolina en México está subsidiada; otra forma de ayudar es racionalizar, desde nuestros hogares, almenos un 1% nuestro consumo para poder destinar esos recursos a naciones hermanas necesitadas como Cuba, pero no sólo ella. Eso es la hermosa enseñanza de la solidaridad internacional, del humanismo que mucho nos enseñara José Martí, Fidel Castro y Hugo Chávez. Pero, otra forma de ayudar a Cuba es visitarla, ir de turismo, especialmente este año 2026, que se celebra el centenario de Fidel. Para ello próximamente estaré en Chihuahua en la primera semana de marzo para realizar la “Expo Cuba Chihuahua” en donde hablaré de este aspecto y otros temas.



