
Pedro Iván M. N. denunció presuntas irregularidades cometidas durante las primeras etapas del proceso penal en su contra, las cuales —asegura— vulneraron su derecho a una defensa adecuada. Entre los principales señalamientos se encuentra que un dictamen psicológico no fue presentado en la audiencia de vinculación a proceso, pese a haber sido elaborado con anterioridad, lo que impidió su análisis y discusión en el momento oportuno.
De acuerdo con la denuncia, dicho dictamen fue integrado de manera tardía a la carpeta de investigación y sin notificación efectiva a su defensa. Además, el propio documento advertía que sus conclusiones no podían aplicarse a circunstancias distintas a las evaluadas, observación que, según expone, no fue debidamente considerada por la autoridad judicial al valorar el caso.
Pedro Iván M. N. también señaló que durante la etapa intermedia del proceso se excluyeron pruebas ofrecidas por su defensa, mientras que a la parte acusadora se le permitió modificar las fechas en que presuntamente ocurrieron los hechos, aun cuando estos datos no habían quedado claramente establecidos desde la denuncia inicial. Asimismo, acusó que el juez de control otorgó al Ministerio Público una oportunidad adicional para presentar acusación fuera del plazo legal.
Ante estas presuntas anomalías, el imputado responsabilizó a autoridades ministeriales y judiciales por mantener la judicialización del caso pese a una supuesta insuficiencia de pruebas. Los señalamientos ya fueron presentados ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, para que se analice si existieron violaciones al debido proceso, a la defensa adecuada y a la seguridad jurídica, en un asunto que continúa en revisión ante instancias federales.




