Cuauhtémoc, Chihuahua. – Con emotivas consignas y un llamado unísono a la acción, decenas de familiares de personas desaparecidas y integrantes del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) marcharon por las calles de Ciudad Cuauhtémoc para conmemorar el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
La movilización partió del Santuario de Guadalupe y culminó en la Catedral de Cuauhtémoc, donde se ofició una misa en honor de las víctimas y sus familias, un acto que combinó la demanda de justicia con la fe y la esperanza de quienes buscan incansablemente a sus seres queridos.
La elección de Cuauhtémoc como sede del acto conmemorativo estatal no fue casual. Este municipio de Chihuahua se encuentra entre los que registran mayor número de desapariciones en todo el país, una cruda realidad que convierte la jornada en un grito de dolor, pero también de resistencia.
Durante la marcha, las pancartas con fotografías de rostros sonrientes que hoy faltan en sus hogares se mezclaron con consignas.
“Por qué las personas desaparecidas nos faltan a todas y todos”, fue el mensaje central que resonó, enfatizando que la ausencia de una persona afecta a toda la comunidad y que la lucha por encontrarlas es una responsabilidad colectiva.
El CEDEHM, organización que acompaña legal y emocionalmente a muchas de estas familias, hizo un enérgico llamado a “continuar luchando juntas para lograr la verdad y justicia para todas las familias de Chihuahua y de México”.
Las redes sociales se inundaron con testimonios e imágenes de la marcha, utilizando hashtags como #DesaparecerNoEsNormal, #LasBuscadoras, #DíaInternacionalDeLasVíctimasDeDesaparicionesForzadas y #Cuauhtemoc, para visibilizar una crisis humanitaria que, lejos de disminuir, sigue arrancando pedazos de vida en comunidades de todo el país.
El evento concluyó con un mensaje de unidad y una promesa: no descansar hasta que todas las personas desaparecidas sean encontradas y haya justicia para quienes sufren su ausencia cada día.