Opinión por: Benjamín Carrera
Estamos viviendo ante un proceso democrático histórico ante el cual sabemos que hay resistencia. Y sí, la democracia es difícil… y más para quienes se resisten a que deje de ser un privilegio de unos pocos y se extienda para que seamos todas y todos quienes la ejerzamos de manera efectiva.
Esto viene a colación debido a que, recientemente, se ha querido insistir en hacer ver la elección judicial como algo incomprensible, inaccesible a la gente… pero nada más lejos de la realidad.
De inicio, es importante señalar que el Poder Judicial es uno de los tres poderes en los que se organiza México, cuya tarea principal dicho sea de manera muy general, es interpretar las leyes para aplicarlas. El Poder Judicial, resuelve conflictos de diversas índoles entre las personas, estos pueden ser diferencias de tipo laboral, familiar o derivadas de la comisión de algún delito, protege además derechos humanos y garantiza que tanto el gobierno como la ciudadanía, respeten la Constitución.
Antes de la reciente reforma, la manera de elegir a las personas juzgadoras, era ajena a las y los ciudadanos, teniendo ello como consecuencia, un enquistamiento del poder que ponía en riesgo la impartición de justicia… y esto no solo lo afirman algunos grupos políticos, sino que incluso ha sido reconocido por el propio personal del Poder Judicial.
Ahora bien, la elección de las personas juzgadoras surge a consecuencia de una reforma constitucional por la que se establece ahora que las ministras y ministros, magistraturas, juezas y jueces sean electos por votación directa de la ciudadanía, lo cual per se es un ejercicio democrático.
A fin de materializar estos cambios, la elección de las personas juzgadoras se lleva a cabo bajo un proceso electoral por parte del INE así como por el Instituto Estatal Electoral, ya que elegiremos personas juzgadoras tanto del nivel federal como local.
A nivel federal, elegiremos a las ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia, a las personas que integrarán el Tribunal de Disciplina Judicial, así como las magistraturas de distrito y a las personas juzgadoras de distrito
Por otra parte, en esencia, los cargos locales a elegir en la próxima jornada electoral a celebrarse el primero de junio son 3 magistradas y 2 magistrados del Tribunal de Disciplina Judicial; 15 magistradas y 15 magistrados del Tribunal Superior de Justicia; así como 135 juezas y 135 jueces de primera instancia y menores del Poder Judicial del Estado de Chihuahua.
Pero ¿A quiénes elegiremos? Por parte de cada uno de los 3 poderes, se elaboraron las listas con las personas que participarán en este proceso, es decir que, bajo procesos de revisión, el Poder Ejecutivo, Judicial y el Legislativo definieron a personas que les resultaron las más aptas para ser elegibles al cargo.
La campaña inicia este 30 de marzo y finaliza el 28 de mayo, y aunque no habrá promoción tradicional en medios como la que se acostumbra por parte de candidatas y candidatos de partidos políticos, los organismos electorales sugieren a las y los candidatos a la elección judicial optar por medios de promoción como ruedas de prensa, visitas a universidades y foros públicos.
Además se habilitarán tanto un portal en línea como una aplicación móvil para que los ciudadanos puedan conocer a los candidatos y practicar el llenado de las boletas, para que, el día de la elección -que será el 1 de junio- todas y todos estemos listos; aunque el proceso será similar a las votaciones en las que hemos elegido otros cargos de elección popular, salvo que, en este caso, las personas candidatas se identificarán con un número a fin de que las personas votantes identifiquemos por qué poder fueron propuestos además de diferenciarlos por los cargos a los que aspiran.
Continuara…