Chihuahua, Chih.- Los transportistas pertenecientes al grupo «Permisionarios 11 de Julio» han alzado la voz para denunciar la grave situación de inseguridad que enfrentan, la cual los ha llevado a tomar la drástica decisión de recortar sus rutas y horarios de servicio. En una rueda de prensa, los choferes y representantes del sindicato expresaron su hartazgo ante la falta de seguridad, alumbrado y pavimentación en las colonias que cubren, lo que ha resultado en un aumento de asaltos violentos.
Según los transportistas, en los últimos dos o tres meses han sufrido tres asaltos con violencia. El incidente más reciente ocurrió ayer, cuando un compañero chofer fue apuñalado seis veces a las 2 de la tarde en la colonia 11 de Febrero. El asaltante se subió al camión y comenzó a apuñalarlo. El chofer herido se encuentra actualmente en el Hospital Morelos. Los transportistas lamentaron que, a pesar de reportar el incidente a las autoridades, no recibieron apoyo y el propio operador tuvo que conducir el camión hasta el hospital desangrándose.
Se afirma que han solicitado ayuda en diversas ocasiones. En una ocasión anterior, la seguridad pública realizó una investigación y detuvo a una persona, pero el apoyo no se mantuvo. A pesar de tener un grupo de WhatsApp con las autoridades, los transportistas enfatizan que necesitan presencia policial en el campo para disuadir a los asaltantes.
Las colonias afectadas por esta problemática incluyen 11 de Febrero, Valle Dorado y Los Llanos, llegando hasta el Panteón de Carrizalillo. Los choferes describen estas zonas como carentes de alumbrado, pavimento y seguridad, lo que las convierte en puntos vulnerables para los asaltos. Además de los asaltos a los choferes, también se han registrado asaltos a los pasajeros.
Ante la falta de respuesta de las autoridades municipales y estatales, los transportistas han decidido recortar sus rutas y horarios, prestando el servicio solo hasta donde existan condiciones de seguridad. Esta medida afectará directamente a los usuarios, quienes serán los principales perjudicados. Aseguran que son una de las pocas rutas que cumplen con los modelos de camiones, primeras y últimas vueltas, y horarios, a pesar de las difíciles condiciones en las que trabajan.
Los transportistas, que cuentan con 22 camiones y alrededor de 50 choferes, han manifestado que sus trabajadores ya no quieren laborar en estas condiciones, aunque lo hacen por necesidad. Han intentado hablar con el secretario general y ahora buscan ser atendidos por la gobernadora o Santiago de la Peña, esperando una solución a la problemática que los aqueja «toda la vida».



