Integrantes de Retén Ciudadano protagonizaron ayer una protesta que derivó en el cierre de las avenidas Aldama y Venustiano Carranza, en pleno Centro de la ciudad, provocando un severo congestionamiento vial que se extendió por varias horas y afectó a miles de automovilistas y usuarios del transporte público. La manifestación tuvo como eje la denuncia del mal servicio que, aseguran, prevalece en el sistema de transporte público, particularmente en las rutas alimentadoras, las cuales —señalaron— no estarían cumpliendo con las últimas vueltas y se estarían cortando antes del horario establecido.
Esta situación, afirmaron, obliga a trabajadores a recurrir a transporte de plataforma para poder llegar a sus domicilios tras concluir su jornada laboral, con el consecuente gasto adicional. Los manifestantes insistieron en que desde hace alrededor de tres años han solicitado sin éxito una reunión con la Secretaría General de Gobierno para plantear esta y otras problemáticas, sin obtener respuesta, motivo por el cual decidieron escalar su protesta con el bloqueo de vialidades.
Cuestionado hoy sobre estos hechos, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, deslegitimó la movilización y la atribuyó a un intento de utilizar el tema del transporte como arma política para golpear sus aspiraciones rumbo a la Alcaldía de Chihuahua.
De la Peña aseguró que la presencia de Retén Ciudadano en manifestaciones no es nueva, al señalar que, de manera habitual, se concentran los jueves afuera de la Secretaría de Hacienda, pero consideró “curioso” que el tema del transporte surgiera apenas ahora. Recordó que la actual administración inició en 2021 y que, según dijo, el asunto fue puesto sobre la mesa justo cuando comenzaron a aparecer encuestas en las que su nombre figura.
Si bien reconoció que todos los ciudadanos tienen derecho a exigir mejores resultados en rubros como seguridad, educación y transporte público, sostuvo que lo que no se vale es, dijo, “sacar de contexto” una manifestación y utilizarla para golpear políticamente cuando alguien empieza a cobrar notoriedad.
El secretario general agregó que Retén Ciudadano tiene entre cuatro y cinco años manifestándose por distintos temas y reiteró que el Gobierno los atenderá como a cualquier ciudadano, aunque insistió en que la protesta de ayer debe leerse en un contexto político y no únicamente como una exigencia social por el servicio de transporte público.



