Paridad en todo

Por: Rosalío Morales Vargas

Por: Rosalío Morales Vargas
 
Apenas se escudriña el alba,
el tramo por andar aún es largo.
No amaina la borrasca,
un viento tempestuoso cimbra las conciencias,
sacude, barre, despereza.
 
Pero el umbral de la utopía
no ha sido traspasado.
La ciudadela del abuso y el ultraje
mantiene sus bastiones,
en techos de cristal con espejismos.
 
Son fuertes los latidos de una marcha prolongada
contra la inequidad atroz y el privilegio.
 
Feministas impulsos
otean nuevas maneras de lo humano,
destruyen máscaras obscenas de opresión,
desgarran velos, hacen caer hojas de parra,
eliminan atávicos
caparazones de odio,
disipan las tinieblas con ráfagas de luz.
 
Coloreado de lucha el horizonte;
difusa y tenue en lontananza
la aurora se dibuja.