¡No más reformas, no una transformación: Revolución educativa!

Por: Por: Profr. Fernando Álvarez Montoya

Por: Profr. Fernando Álvarez Montoya          

Aún, el magisterio nacional no ha ponderado la importancia de participar activamente en un análisis crítico y profundo acerca de la imprescindible necesidad de promover un nuevo modelo educativo. La Iniciación de una rebelión de conciencias comprometidas con el cambio de vía que le urge a la educación pública en nuestro país.   Además, de la creación de un proyecto de educación alternativo que resquebraje los cimientos sólidos que sostienen a una escuela tradicional, agresiva. La impostergable necesidad de reeducar al presente maestro conformista, mochila veloz, ganapán y, la inaplazable presencia de maestro agresivo, transformador, revolucionario. Es irrenunciable.

Una auténtica revolución educativa que derrumbe la escuela actual para qué, sobre sus cenizas se construya la nueva escuela incluyente, democrática y generadora de una transformación en la que quepan todos y todas. En este debate, es ineludible la participación de la sociedad, de especialistas comprometidos en la construcción del nuevo modelo de educación que ha de perfilar por el sendero del humanismo al nuevo ciudadano que nuestra Patria demanda.

Esta discusión se debe de centrar primordialmente en le creación del nuevo proyecto de educación, que inserte al alumno como sol, esencia y presencia de la transformación profunda, radical que le apremia a nuestro sistema educativo.   Él, como sujeto del presente que en el futuro; ha de llevar al país por el camino de la igualdad, equidad y de justicia social.  La propuesta de cambio radical en el nuevo proyecto del quehacer educativo ha de impulsar al país a un desarrollo sustentable respetuoso de la vida y del medio ambiente.

La lucha que actualmente está dando el magisterio nacional se ha centrado casi en su exclusividad en un debate de carácter economicista - laboral. Se ha dejado fuera de agenda a lo más importante que es la columna vertebral que sostiene a nuestro sistema educativo: a los alumnos. Sin duda, es necesario y justo que se dé la discusión y se luche por el rescate y la revalorización del magisterio. Sólo qué, el primario y fundamental debate se ha de centrar en los educandos. 

La abrogación de la mal llamada reforma peñista no fue tal. Su suspensión total queda… – de momento – en espera dado que, la confrontación entre la CNTE y grupos neocharriles se disputan; los primeros en la abrogación total de la reforma punitiva del sexenio anterior y, los segundos el control del sindicato pro patronal y charro del SNTE.    La desatinada propuesta de reforma educativa que anuncia el nuevo gobierno ha encendido los ánimos del magisterio democrático y disidente del país. Se considera(o) que es una remasterización, corregida y aumentada de la anterior. La abrogación derivó en simulación, simulación que si no se atiende impactará exponencialmente en las escuelas de todo el país. 
 
La presencia de la elite patronal, grupos conservadores de ultraderecha, la aparición de nuevas organizaciones del magisterio “neocharriles, el regreso del nefasto caciquismo -“Elba Esther”- y partidos políticos de oposición en esta nueva administración.  Son, sin duda rémoras malignas cancerosas que obstaculizarán la creación de un auténtico proyecto educativo o la nueva reforma que propone el magisterio democrático. 

Por el bien de México, por el bien de todos. ¡Hacia la construcción de un nuevo proyecto alternativo de educación!, ¡Revalorar la función del Maestro!  ¡No al caciquismo sindical! ¡Fuera Elba!