Se encadena adulto mayor frente a Palacio y sufre crisis de salud mientras solicitaba ayuda para medicamento que sacaron del cuadro básico del Seguro Popular

Chihuahua, Chih.- Un ciudadano que afirmó llamarse Mario Chavira y contar con 64 años de edad se encadenó por más de una hora a las cadenas de acceso al "estacionamiento VIP" a un costado del Museo Casa Chihuahua y frente a Palacio de Gobierno, para exigir ayuda a las autoridades para poder comprar uno de los medicamentos -tipo morfina- que requiere para calmar el dolor tras cinco intervenciones de columna y el cual al estar fuera de cuadro básico del Seguro Popular no se puede costear. Pese a que parece que no es la primera vez que lleva  a cabo una acción similar y que sería un usuario habitual de los cuerpos de emergencia, lo cual provocó que se demorara su atención, la situación generó una notable angustia entre ciudadanos que transitaban por el lugar al verlo sufrir una convulsiones e incluso desplomarse una vez en el suelo por segundos. Finalmente, fue atendido por personal de la oficina de Atención Ciudadana de Gobierno del Estado quienes se comprometieron a conseguirle por lo pronto esta vez el  medicamento en cuestión y canalizarlo con un doctor para que le recete uno similiar que sí esté en el cuadro básico. 

Al menos que se sepa, el citado ciudadano llevaría al menos encadenado a la cadena y el poste metálico lateral y sentado en el suelo desde antes de la una de la tarde y allí permaneció hasta al menos las 2 horas y 20 minutos. Aprovechó para hacerlo uno de los momentos en los que los guardias abrieron la cadena y con ello impidió que la cerraran como forma de presión para ser atendido. 

El motivo que esgrimió, según su propia versión a este medio, que las autoridades lo ayudaran económicamente con uno de los medicamentos que requiere para calmar el dolor de espalda que sufre tras haber sido intervenido quirúrgicamente hasta cinco veces de la columna vertebral. Medicamento con el que afirmó que hasta hace poco le ayudaba el DIF a costear, pero que ahora le habría dicho que ya no lo seguiría haciendo. 

Al principio su protesta no llamó la atención e incluso entre algunos de los habituales del lugar no la tomaron en serio afirmando que no era la primera vez. Pero a medida que avanzaron los minutos, la pierna del hombre empezó a temblar, empezó a sentirse mal y transeuntes empezaron a detenerse para interesarse por su  estado. 

Una joven incluso, a tenor del estado del señor, requirió ayuda al 911 para que enviaran una ambulancia, la derivaron con la Cruz Roja y afirmó que allí le dijeron que no iban a enviarla puesto que ya conocían al hombre. 

El temblor fue a más, pasaban los minutos y así hasta que el encadenado se desplomó de golpe en el suelo, permaneciendo inmóvil por unos segundos, haciendo temer algo grave, hasta que al cabo de un tiempo empezó como a convulsionar y se volvió a sentar. 

Entonces, primero elementos policiales y luego personal de la Oficina de Atención Ciudadana de Gobierno se acercaron a hablar con él sobre su estado y su problemática, un costoso medicamento del grupo de los opioides tipo morfina que fue sacado del cuadro básico del Seguro Popular del cual es derechohabiente,  ofreciéndole facilitarle por lo pronto la medicación y derivarlo con un médico para que le prescriba una similar pero sí incluida en el cuadro básico. 

Pese a que el señor se mostró en principio reticente a acceder al ofrecimiento, alegando que nuevamente le prometerían y no le cumplirían, tras la intermediación de algunos ciudadanos decidió entregar la llave del candado para que una señora lo desencadenara, siendo trasladado por paramédicos de Urge a la ambulancia donde afirmaban contaban con el medicamento que estaba solicitando.