No quiero vivir en un país cuya Constitución diga que su educación será de excelencia, es como decir que la justicia será justa y la salud saludable: Gil Antón

Ciudad de México.- Como no podía ser de otra forma, en su participación ante las comisiones unidas en San Lázaro durante las audiencias públicas para la reforma de los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución, el especialista en materia educativa Manuel Gil Antón abogó, con su particular estilo crítico, por la eliminación de la iniciativa de decreto del adjetivo calificativo "excelencia" acompañando al de educación. El académico e investigador del Colegio de México lo equiparó y lo consideró una repetición del error de la "educación de calidad" de la reforma de 2013 de Enrique Peña Nieto y Aurelio Nuño Mayer. 

Tras una amplia crítica a la mal llamada reforma impuesta durante el pasado sexenio y hacer sus aportaciones a la nueva iniciativa planteada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Gil Antón hizo un llamado a evitar los pleonasmos, apuntando que pretender introducir en la Carta Magna que la impartición que imparta el Estado será de calidad o de excelencia incurre en el mismo error, exhortando a huir de adjetivos innecesarios.

 "No quiero vivir en un país que su Constitucion diga que la educación que imparte el Estado será de excelencia o calidad porque es como decir que la Constitución indica que la justicia que imparte el Estado será justa o la salud será saludable", aseveró. 

Consideró "importantes" estas audiencias públicas, por la oportunidad que ofrecían a los diferentes sectores y actores implicados de contribuir con ideas, concepciones y sugerencias de rumbo. 

Recogió en tribuna tres de los axiomas del magisterio valiente que desde 2013 ha externado su inconformidad desde diferentes ámbitos con el atropello del que estaban siendo objeto como son los de "Reforma sí, pero no así", "Evaluación sí y más exigente, pero no ésta" y "Transformación educativa sí, pero no sin nosotros", agregando un cuarto y sintomático que estuvo convencido de que todos los mexicanos avalarían de que "seguro que es convicción del magisterio hacernos cargo de la necesidad de autocrítica y apertura a mejorar nuestro trabajo, el de todos, en todos los espacios e instituciones".