¡Increíble! Maestra recibe amenazas del narcotráfico en comunidad de Morelos por negarse a ser "su juguetito nuevo" y autoridades le niegan el cambio y supervisor la obliga a regresar

- "Si no lo haces te mueres", "ya sabemos donde vives y quien es tu familia", "sabemos que te vas a casar,  si te vas matamos a tu novio", son algunas de las amenazas que habría recibido

- Ya denunció en agosto los hechos ante la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Mujer y hoy lo volverá a hacer por violencia laboral

Chihuahua, Chih.- El Puntero tuvo acceso a un caso más que exhibe la falta de humanismo y la más mínima empatía de algunas autoridades y mandos educativos de Chihuahua para con los maestros de nuevo ingreso que son enviados a laborar a comunidades alejadas en la Sierra sin garantizarles la seguridad más elemental. Una de las víctimas este mismo ciclo escolar es la joven maestras deliciense Melisa García Moriel, de 27 años de edad y egresada de la Normal Rural "Ricardo Flores Magón" de Saucillo, quien hoy mismo estará interponiendo en Fiscalía una denuncia formal por violencia laboral contra el supervisor de la Zona 84 de Preescolar, Miguel Hernández Ramos, y quienes resulten responsables -incluido Jurídico de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH)- por negarle el cambio de ubicación y obligarla a volver a la comunidad Mesa de  los Leales, en el Municipio de Morelos, de donde tuvo que salir apenas dos semanas después de iniciado el ciclo al ser amenazada por personas del narcotráfico al negarse a "ser su nuevo juguetito". 

Este portal informativo tuvo la oportunidad de escuchar el testimonio de la joven Melisa García quien empezó señalando que después de tres años cubriendo interinatos, este año por fin obtuvo una plaza defitiva en el subsistema federal en el Jardín de Niños "Mahatma Gandhi" en la comunidad Mesa de los Leales, ubicada en el Municipio de Morelos, comunidad que precisó se encuentra muy adentrada en la Sierra y a la que sólo  se puede acceder mediante un trayecto de media hora.

Prosiguió relatando que si bien no le importó marcharse lejos de su Delicias natal iniciando en funciones el 16 de agosto, la maestra lamentó que a las 2 semanas empezó a recibir amenazadas de parte de gente dedicada al narcotráfico y el cultivo de droga en la región obligándola a ir con ellos a divertirse, amenazándola hombres fuertemente armados a ella y a su novio de muerte si no lo hacía, además de sufrir un asalto en su casa en el que le robaron fotografías, cargadores, dinero y toda su ropa interior.

Con fecha 26 de agosto, apenas 10 días después de iniciado el ciclo, la maestra envía un oficio a la supervisora escolar de la Zona 40 Sector 80, María de Lourdes Gutiérrez Astorga, "solicitando una reubicación de plaza definitiva", relatando los sucesos que la llevaban a ello.  

Más allá del hecho de que la casa del maestro enclavada en las instalaciones de la escuela no contaba con baño ni luz eléctrica, ante lo que cuatro días después decidió cambiar de casa, ya advertía a su superior de la presencia de personas armadas custodiando una bodega contigua.

"El viernes 24 por la mañana ante de salir a la escuela estas personas detonaron en varias ocasiones sus armas de fuego a una camioneta que llegó, recogieron la camioneta y o se volvió a ver, este incidente nos perturbó a la maestra de tele bachillerato y a mi lo suficiente como para asistir a nuestros centros de trabajo con un nivel de estrés alto, durante esta mañana se siguieron escuchando detonaciones de arma", relata en el oficio. 

Prosigue señalando que "El sábado 24 2 hombres de los cuales custiodiaban la bodega se acercaron a nuestra casa a invitarnos a un baile que se haría en las canchas del pueblo, a la negativa de nosotros se mostraron molestos y comentaron que deberíamos andar con cuidado y no deberíamos vivir solas".

Ante la gravedad de los hechos y el riesgo a su integridad, la joven maestra de 27 años tuvo que abandonar la comunidad el lunes 27 de agosto e inmediatamente interpuso la correspondiente denuncia ante la Fiscalía General del Estado advirtiendo la gravedad de los comentarios y amenazas recibidas tras negarse a acompañar a estos hombres armados: 

En ella, entre otras cosas, relata que "me percato que era vigilada por una determinada cantidad de hombes, específicamente sujetos armados quines seguían mis pasos desde el momento que salía de mi domicilio con rumbo a mi centro de trabajo, hast ael momento que regresaba al mismo, vigilando mi trayecto y observándome de manera sospechosa". 

Tras advertir de esta situación a pobladores del lugar, asegura que estos la ponen sobre aviso de que "es común y frecuente que los integrantes del grupo criminal que ahí tiene su sede operación, acosen y hostiguen con frecuencia a las educadoras mujeres que son asignadas en esa localidad, esto para invitarlas a ir con ellos a fiestas, bailes y demás reuniones que ellos en su ámbito privado realizan", manifestando que ello le ocasionó temor y preocupación por su integridad. 

En conversación con El Puntero, la víctima afirmó que "los que manejan las cosechas están acostumbrados a que maestra nueva que llega se va con ellos, juguetito nuevo para la comunidad".

En su denuncia, la maestra Melisa agrega que el día 25, a eso de las 5 de la tarde,  llegaron a su domicilio "tres sujetos desconocidos, los cuales se encontraban fuertemente armados, portando armas visiblemente de grueso calibre, similares a las del ejército", de los cuales dos se acercaron a ella "de manera amenazante y violenta" profiriéndoles cosas como:

"Más te vale que aceptes venir con nosotros y hacernos compañía, te vas a divertir", "Si no lo haces te mueres", "ya sabemos donde vives y quien es tu familia", "sabemos que te vas a casar,  si te vas matamos a tu novio", "no se te ocurra irte, porque noostros controlamos quien entra y quien sale de aquí" o "si no haces lo que te pedimos, atente a las consecuencias". 

Pese al nivel de las amenazas, la maestra se negó a acompañarlos e intentó, en la medida de lo posible, seguir con sus actividades normalmente y tras asegurarse de que se habían marchado, salió por comida antes de que se hiciera de noche y al regresar a su casa "para mi sorpresa encontré las puertas abiertas, los vidrios quebrados, destrozos en mi ropa y me percaté que se habían llevado toda la ropa interior perteneciente a la suscrita, entre otros artículos personales,...".

De hecho, según consta en el denuncia, las amenazas no habrían cesado incluso hasta el momento en que el lunes 27 de agosto se subía a la avioneta para abandonar la comunidad, momento en el que relata volvió a ser interceptada por los tres sujetos con frases como "si te quieres ir tienes que divertirte con nosotros", "¿te gustó el mensaje que te dejamos?" o "te advertí que aquí nadie sale sin nuestro permiso", entre otras.  Ante ello, pospuso un día su salida de Mesa de los Leales, haciéndose acompañar en esta ocasión por su supervisora.

Tras interponer la denuncia correspondiente, la maestra Melisa compareció ante la jefa del Departamento Jurídico de los SEECH, María Selene Prieto Domínguez, para ponerla al corriente de lo sucedido y solicitarle el cambio de centro, si bien se encuentra con la sorpresa que con fecha 7 de septiembre, vía oficio dirigido a la directora de Educación Inicial y Preescolar, María del Carmen Orenlas Hicks, Prieto la informa que "este Departamento Jurídico Advierte que no se puede dar trámite a su solicitud de cambio de adscripción temporal, por no existir elementos suficientes para determinarla, dejándose a salvo los derecos de la trabajadora para en el caso de que se actualice alguna causa que permita la revaloración del asunto."

La maestra Melisa denunció que después supo que toda la investigación que realizó Jurídico de SEECH consistió en una llamada a su supervisor, quien apenas acababa de llegar al puesto y que no conocía la  comunidad, y a un miembro de la comunidad cuyo número facilitado por el propio supervisor, que no conoce la comunidad.

De hecho, asegurá que le recriminó a Miguel Hernández cómo pudo haber dicho eso si no concocía la comunidad y ante esta situación y para evidenciar su desconocimiento le exigió un informe detallado por escrito sobre la comunidad.

"No me tomaron en cuenta en Juríido de SEECH y en el nivel Preescolar me dijeron que no se podía hacer nada, que ya Jurídico había determinado y que me tenía que presentar aunque hubiera una denuncia en curso", lamentó en declaraciones a El Puntero la víctima. 

Prosiguió manifestando que desde ese momento el asunto, extrañamente, el problema se convirtió en un tema personal para el supervisor, quien le habría apuntado que no iba a permitir que la comunidad se quedara sin maestra, precisando que ésta contaba sólo con 7 alumnos, que si se iba ya no iban a mandarle más maestros y la iban a cerrar, lo cual a él lo iba a afectar. 

Es por ello que la maestra le pidió al supervisor que la acompañara a la comunidad como su jefe inmediato que era, ante lo cual éste le habría respondido que no tenía por qué ir, al tiempo que le pidió que ya no tuviera contacto con padres de familia para no mezclar información, que tenía que volver a la comunidad, mientras al mismo tiempo supuestamente el supervisor enviaba un oficio al nivel de Preescolar denunciando que la maestra se salió sin avisar y que era grosera con los miembros de la comunidad.

Tras sufrir todo este calvario y ver como autoridad tras autoridad, superior tras superior,  le daban la espalda, la maestra Melisa García aseguró que la semana pasada, por no perder su plaza, iba a regresar a Mesa de los Leales, pero cual fue su sorpresa que al hablar con una madre de familia ésta la avisó de que el supervisor les facilitó la denuncia que ella interpuso ante la Fiscalía, en la cual daba detalles muy específicos, nombres, todos sus datos personales, ... "facilitó documento de esa magnitud, me negué por miedo a que vayan a tomar alguna represalia".

De igual modo, afirmó que le pidió a Hernández que le diera por escrito la orden de regresar  a la comunidad y aseguró que ante su solicitud éste le profirió que no podía firmar ningún documento, que "él no se iba a hacer resposnable de nada de lo que pudiera llegar a suceder", pasándole nuevamente la responsabilidad con un prácticamente "usted decide si regresa o denuncia".

Así transcurrió el tiempo, hasta que el pasado domingo la maestra recibió una llamada del supervisor para decirle que "si usted no está el lunes en la comunidad, le levanto un acta de abandono de trabajo y procedo a su cese", y que ayer miércoles, cumplidos los tres días que tenía para presentarse en la comunidad igualmente le notificó de la apertura de su acta este jueves, misma que la afectada le solicitó por escrito para estudiar como proceder legalente. 

Si bien no oculta que su interés más inmediato es el de no regresar a Mesa de los Leales "por temor de mi seguridad", la maestra Melisa García añadió que con su denuncia también persique que este hecho "no quede impune" y que no le vuelva a pasar al siguiente compañero al que envíen a la comunidad y con ello abrir los ojos de la situación que viven muchos compañeros que atraviesan por circunstancias similares. 

Es por ello que durante este jueves la maestra estará interponieendo ante la Fiscalía una nueva denuncia por violencia laboral contra su supervisor y quien resulte responsable.