Al ingresar a México situación de migrantes se vuelve igual o peor de infernal por criminalización y una sociedad que rechaza y estigmatiza: Padre Luis Eduardo Villarreal

Chihuahua, Chih.- Teniendo como marco el Museo Casa Redonda, el padre Luis Eduardo Villarreal, director de la Casa del Migrante Casanicolás en Monterrey, María Helena Hernández Lara, encargada de Formación de la REDODEM, y Jorge Pérez Cobos, director de Uno de Siete Migrando y la Casa del Migrante de Chihuahua, presentaron esta mañana las conclusiones del quinto informe de la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes  (REDODEM) correspondiente al año 2017. Durante la presentación del informe, denominado sintomáticamente en esta ocasión como “El Estado indolente”, el padre Luis Eduardo Villarreal advirtió que una vez los migrantes ingresan a territorio mexicano su tránsito “se vuelve igual o peor de infernal”  al encontrarse con la “criminalización” y una sociedad “que no acoge, que rechaza, que señala, estigmatiza”.

Éste fue el encargado de iniciar la exposición, informando a quienes no la conocían que la REDODEM es una red integrada por 23 albergues, casas del migrante y organizaciones civiles de 13 estados, y que el que hoy se presentaba era el quinto informe después de que en 2012 se dieran a esta labor para conocer a través de sentimientos, pero también números y encuestas la verdadera dimensión y situación que guarda la migración en territorio mexicano.

En este sentido, empezó poniendo en contexto que los migrantes “emigran de sus lugares de origen por una situación insostenible que todos conocemos porque se ha publicitado mucho como es la cuestión económica muy emparentada con la violencia, situaciones insostenibles repito, la falta de reunificación familiar, los fenómenos naturales,…”.

El director de la Casa del Migrante Casanicolás de Monterrey advirtió que tras emprender su huida “la situación una vez que ingresan a territorio nacional se vuelve igual o peor de infernal” como consecuencia de la criminalización.

No tuvo reparos en reconocer que la criminalización “es la violencia más grave, un migrante puede resolver una persecución de delincuentes en ‘La bestia’ pero lo que no se resuelve es una violencia estructural que está en la mirada criminalizadora de una sociedad que no acoge, que rechaza, que señala, estigmatiza, etcétera, a las personas migrantes”,

“Ésta, juzgamos desde los albergues, es la peor de las violencias que sufren en territorio nacional nuestros hermanos migrantes, una violación sistemática su derecho a migrar y a buscar mejores condiciones de vida que”, agregó.

El padre Luis Eduardo Villarreal agregó que la migración que atraviesa el territorio mexicano proviene principalmente “del primer país expulsor de mano de obra” como era Honduras, pero no era el único punto de origen, ya que también están Guatemala y El Salvador.

“Sabemos que en estos países hay una mano internacional que han convertido a sus gobiernos en gobiernos fallidos, por incapacidad, por corrupción, por colusión con intereses imperialistas”, prosiguió,  

Como segunda hipótesis afirmó que el informe arroja que dependiendo de las regiones del país en donde ocurren los flujos migratorios cambian los apoyos, riesgos y delitos a los que se enfrentan estas personas en situación de movilidad así como los actores que perpetran esta situaciones.