Lo que hizo el Estado con nosotros para hacer esta reforma lo hacemos nosotros a diario con los niños: Gil Antón afirma que maestros también deben cambiar

Chihuahua, Chih.- El profesor universitario y prestigiado analista educativo Manuel Gil Antón participó a primera hora de esta tarde en una mesa panel del IV Congreso Internacional de Investigación Educativa de la Red de Investigadores Educativos de Chihuahua en la que externó nuevamente su postura de la necesidad de derogar y cuanto antes la mal llamada Reforma Educativa, pero cuando haya realmente una alternativa por lo que es momento de ponerse manos a la obra. Gil Antón hizo gala de uno de sus principales dones, la autocrítica, asegurando que de poco servirá una nueva reforma si el propio maestro mexicano no cambia algunas cuestiones concernientes a su propia actuar, ya que reconoció que muchas veces caen con sus alumnos en lo que acusan a las autoridades de haber cometido contra el gremio para implementar o imponer la Reforma Educativa.

“Hay que derogar (la Reforma Educativa), si por derogar se entiende que podemos tirar esa lógica punitiva, laboral, que le quitó la palabra al magisterio e invisibilizó a los niños”, refirió Gil Antón entre las ideas esgrimidas en la mesa panel denominada “La política educativa de cara al nuevo sexenio ¿Qué reformar a la reforma constitucional de 2013?”, en la que fue una de sus alusiones a que más allá de los maestros los niños también son víctimas de todo este sistema.

Y es que afirmó que para que realmente haya una verdadera y exitosa política educativa se requiere una verdadera implicación, autocrítica y cambio de parte del magisterio. “Pero para eso no hay que hacernos guajes, tenemos muchísimo que cambiar nosotros”, refirió en su particular forma directa y cercana de expresarse.

Habló de la necesidad de construir una organización de los profesores de la universidad pública, porque la academia se quedó callada muchas veces, de la necesidad del magisterio de quitarse “la ortopedia didáctica” de la que le hablaba un maestro de una pequeña escuelita de Oaxaca, de la necesidad de eliminar la educación homogeneizadora, pero también la necesidad de cambiar algunas actitudes de los maestros en las aulas que no hacen sino replicar lo que las autoridades les hicieron en 2013 y que tanto les critican.

“Lo que hizo el estado con nosotros para hacer esta reforma lo hacemos nosotros a diario con los niños, les quitamos la voz, les quitamos la capacidad de saber, y tampoco hay una transformación educativa si solo decimos que esto que hicieron estos gandules fue equivocado, sino lograr una reforma realmente educativa y que no es posible si un profesor sigue ubicado en la complacencia y sin autocrítica, creyendo que somos una maravilla que fue vilipendiada”, enfatizó Gil Antón.

El crítico analista educativo refirió que si no se da este importante paso de parte del magisterio el próximo proyecto o reforma educativa estará igualmente condenado a no ser exitoso y los implicados a su vez condenados a “hacer lo mismo, quizá mejor, pero con los mismos resultados”.