Es inexcusable y de elemental justicia derogar la Reforma Educativa cuanto antes, pero cuando tengamos una alternativa, si no no sirve de nada: Gil Antón

Chihuahua, Chih.- El experto en materia educativa y crítico analista desde un principio de la Reforma Educativa Manuel Gil Antón volvió a ser tajante a la hora de asegurar que esta reforma debe ser derogada totalmente “cuanto antes”, pero, eso sí, sólo cuando realmente se haya construido una reforma alternativa realmente educativa construida no desde la complacencia de los docentes, sino desde la autocrítica, pues mucho de lo que critican que les hizo el Estado ellos lo replican a diario con sus alumnos en las aulas.

“Desde mi punto de vista, en mi opinión, en mi parecer, a mi parecer, a mi juicio, es inexcusable derogarla, pero hay que recordar a Malatesta que decía que sólo se destruye lo que se sustituye. De nada sirve decir cambiemos todo a como estaba (…) si no tenemos una alternativa que lo sustituya”, manifestó Gil Antón a la pregunta “¿Qué reformar a la reforma constitucional de 2013?” durante su participación en una mesa panel del IV Congreso Internacional de Investigación Educativa del Rediech junto a Hugo Casanova y Jesús Adolfo Trujillo.

“Me parece de elemental justicia modificar la coleridad con la que se trató a la constitución, a la sociedad y al magisterio cuanto antes, hay que romper la obligación de lo laboral en el Tercero (…) la calidad debe darse por supuesta y por lo tanto modificar el 73, regresar al 123 del artículo del trabajo del magisterio, distinguir evaluación de supervisión”, prosiguió, agregando entre las cosas a tumbar las atribuciones del Instituto Nacional de Evaluación Educativa.

“Eso es necesario pero no es suficiente”, enfatizó volviendo a la idea de que debe procederse a la derogación “cuando tengamos una alternativa”.

Precisó que modificar el Artículo 73 de la Constitución significa derogar, pues implica acabar la confusión de lo educativo con lo laboral, lo implica una invitación al magisterio en el sentido de “ábrete a la incertidumbre de que la mejor reforma es la que no hay, que se suelte el magisterio para que haga proyectos muchísimos más autónomos”.

“Hay que derogar, si por derogar se entiende que podemos tirar esa lógica punitiva, laboral, que le quitó la palabra al magisterio e invisibilizó a los niños”, refirió Gil Antón entre las ideas esgrimidas en su participación a primera hora de esta tarde en la mesa panel celebrada en el Auditorio de Faciatec.