Maestra y diputada federal de Morena lamenta satanización de la CETEG en Guerrero y denuncia irregularidades de UAGro en organización de foro en alianza con el charrismo sindical

La diputada federal de Morena Idalia Reyes Miguel emitió un posicionamiento personal lamentando la satanización que se está llevando a cabo de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) responsabilizándola de haber reventado el Foro de Consulta para el Acuerdo Nacional sobre Educación. Es por ello que no dejo pasar la ocasión para, tras denunciar los atropellos a raíz de la Reforma Educativa, defender y hacer del conocimiento de la sociedad mexicana y el próximo titular de la SEP, Esteban Moctezuma, que pese a que la CETEG fue la única organización combativa que enfrentó en Guerrero al ex secretario Aurelio Nuño Mayer y el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, no fueron tomados en cuenta a la hora de organizar el foro, responsabilizando a la UAGro, a la cual señalaron de haber renunciado a “su pasado glorioso al lado de las causas justas y aliarse con el charrismo sindical para hacer de este foro un espacio para su lucimiento y sin diálogo. La diputada federal y maestra enumera diferentes irregularidades cometidas durante la organización y desarrollo del foro y advierte a Moctezuma que “No se debe juzgar a los maestros de la CETEG sin conocer las condiciones en que los organizadores pretendían llevar a cabo su foro educativo, sin conocer el contexto de la lucha magisterial y no se puede pensarse la educación en el Estado de Guerrero sin tomar en cuenta al magisterio democrático, a quienes con su propia vida han defendido la educación pública”.

A continuación el posicionamiento de Idalia Reyes Miguel:

“En mi carácter de Diputada Federal, pero sobre todo como docente, ante los hechos ocurridos en el intento de foro organizado por Esteban Moctezuma y la UAGro, expreso lo siguiente:

Las políticas públicas que han orientado a la educación en nuestro país han sido viscerales con el magisterio, pero a su vez serviles a los intereses del gran capital transnacional. Enmascarada en la búsqueda de la calidad, la reforma educativa en el fondo tenía el interés de controlar y subordinar al magisterio así como quebrantar nuestra historia, nuestra cultura y nuestra identidad.

Represión, hostigamiento, despidos injustificados, descuentos y toda una serie de presiones psicológicas de las que fuimos objetos orillaron a muchos maestros de educación básica a evaluarse, aun sabiendo que con ello se violentaban sus derechos laborales; porque claro está que la reforma es una reforma laboral y no pedagógica.

La única organización combativa, que enfrentó a Nuño y a Enrique Peña en Guerrero, fue la CETEG, los maestros democráticos defendimos a costa de nuestra propia vida lo más preciado que tenemos como pueblo: el derecho a la educación pública.

A pesar de ello los verdaderos actores de la Educación en el estado no fuimos tomados en cuenta para la realización del foro, aquellos que apostamos sangre, sudor y lágrimas para abatir la reforma educativa. Que fácil fue para la UAGro renunciar a su pasado glorioso al lado de las causas más justas y aliarse con el charrismo sindical al darle cancha abierta de participación. Recordemos que ni quienes dirigen la Universidad ni los charros apoyaron el proyecto de AMLO; por el contrario han sido serviles y sumisos al poder en turno; silenciosos a los atropellos contra el magisterio.

Lo que debía ser un dialogo incluyente, participativo, no lo fue, por el contrario nos encontramos entre otras irregularidades las siguientes:

-Un salón lleno de estudiantes, personal de la UAGro que conformaban el staff (quienes impedían de manera prepotente el acceso al recinto), además del gran número de charros del SNTE.

-Exceso de ponentes institucionales, con toda la intención de limitar las posibilidades de participación del magisterio democrático.

-Un formato de “foro” carente de diálogo, puesto que solo se reduce al llenado de encuestas en línea.

-La clasificación de a los asistentes a través de vallas metálicas (muy al estilo del rector en turno) dan muestra de su falta de respeto a la pluralidad y demuestran su visión clasista; no han entendido que todos somos importantes.

Por último: a Esteban Moctezuma, y a la opinión pública: No se debe juzgar a los maestros de la CETEG sin conocer las condiciones en que los organizadores pretendían llevar a cabo su foro educativo, sin conocer el contexto de la lucha magisterial y no se puede pensarse la educación en el Estado de Guerrero sin tomar en cuenta al magisterio democrático, a quienes con su propia vida han defendido la educación pública.

¡Queremos paz pero sobre todo justicia!

¡Hasta la victoria siempre¡”

Idalia Reyes Miguel