DE CHIHUAHUA A TESOPACO

Por: Rosalío Morales Vargas

Rosalío Morales Vargas

De cara al sol poniente en pos de una utopía
Rumores y murmullos barruntan insurgencias
De la llanura seca al monzón de Sierra Madre
Veintitrés clarinadas en tonos de Madera

Cruzaron por el centro candente del verano
Atrás quedó Tomochi, Yoquivo y Mesa Larga
Una neblina hostil serpentea entre los riscos
Continuaba su marcha la hueste libertaria

Diluvios crepitantes de fuegos opresivos
Intentan disuadir el anhelo sublimado
Pero elegías pautadas en notas de batalla
En rebeldía resisten y agitan el letargo

No existe la amargura en los rostros decididos
Por la alegría combaten, por la alegría y la vida
Su entusiasmo supera cualquier adversidad
Y nunca se instalaron en éticas roídas

Su herencia no se pierde, aparece con prestancia
En plena refulgencia de auroras y de ocasos
Generaciones nuevas que tiñan con pasión
La luminosa senda Chihuahua - Tesopaco.