¿Y el programa sectorial de educación en Chihuahua? Desmontando la “verdad oficial” del proceso de ingreso

Por: Maestra Federal

Por: Maestra federal

De las administraciones recientes de gobiernos estatales que se recuerdan en nuestro estado, de cualquier partido político o grupo, han mantenido una línea de preocupación y diseño de proyectos de mejora en el sector educativo, desde el Gobierno de Francisco Barrio con “Diálogos en la educación” hasta llegar al fallido intento de fortalecer el proceso académico con el fomento al deporte y a las actividades musicales del “Plan Villa”, estableciendo los ejes rectores en el proceso de planeación denominado plan sectorial y que es un mandato constitucional; en la actualidad d puede preguntar dónde está el programa sectorial de educación y todos los funcionarios dicen que sí existe, pero nadie sabe dónde consultarlo y si fue elaborado o no por esta administración, es claro que el prestigio y probidad del Dr. Carlos González Herrera, responsable de su elaboración, indica que seguramente él lo dejó terminado; pero el responsable del sector, Lic. Cuarón Galindo, no ha desarrollado acciones para que sus funcionarios designados por esta administración lo utilicen como eje rector para planear sus actividades, se dice que el Programa sectorial incluye la fusión de ambos subsistemas educativos y que eso crearía un efecto contrario con las dirigencias sindicales de ambas secciones, uno de los motivos de no promocionarlo, eso establece claramente que en esta administración educativa adolece de planear lo que requiere un sistema educativo con dos subsistemas, no hay vinculación ni rectoría en la planeación, motivo por el cual se nota muy claramente las diferencias operativas y de planificación de los subsistemas.

En lo que se refiere a las autoridades designadas en el sector educativo, nadie podría imaginar en administraciones pasadas, incluida la de Barrio, que un funcionario permaneciera en funciones después de cometer tantos errores y de manera permanente, en tiempos pasados las manifestaciones y reclamos legítimos de sectores de la población eran atendidos o de lo contrario se sustituía al responsable del desorden o caos institucional, aún y que fueran propuestas sindicales, se les advertía lo que era inadmisible: la incapacidad de dirigir una Dirección, Departamento o Programa de la secretaría de educación, nunca como ahora aún y que se demuestra la indolencia y la falta de profesionalismo del actuar de algunos funcionarios que fueron designados por las autoridades competentes, tal pareciera que ese factor los fortalece en sus puestos, pareciera que la premisa de que “si esto se convulsiona es porque estamos haciendo las cosas bien”, declaración de algunos directores generales y de área de los organismos descentralizados; así mismo se observa desde la primera figura de gobierno que si se realizan cambios de autoridades es “reconocer que nos equivocamos”, la sustitución de los que han salido se realizó con los propósitos del programa impulsado por el sector duro del partido gobernante “Limpiemos la casa”, el cual obliga a cambiar funcionarios de otras afiliaciones políticas y los operativos que se queden deberán afiliarse al partido y asistir de manera obligada a eventos de carácter político.

Analizar este marco es indispensable para comentar con respecto a lo que pasa en el proceso de ingreso al servicio y las listas de prelación, en las cuales l@s maestr@s de recién ingreso han manifestado se enojo por las condiciones en las cuales se realizaron las asignaciones, en contra de la versión de funcionarios estatales que afirman lo contrario.

En primer término se destaca que el estado de Chihuahua cuenta con un sistema educativo diferente al resto de los estados del país, y eso origina que lo que pasa en otras entidades no se asemeja a lo que ocurre en nuestra entidad, ya que se cuenta con dos subsistemas uno federalizado y uno estatal, los cuales cuentan con diferencias sustanciales en su forma de operación, no hablaremos de situaciones laborales o prestacionales, únicamente de aspectos generales en los cuales la autoridad educativa y los docentes no coinciden; en primer lugar los centros de trabajo del subsistema estatal no se encuentra en comunidades tan alejadas como las del subsistema federalizado, eso ya es un criterio de equidad; una vez que el maestro ingresa inicia con procesos de solicitud de cambio de acuerdo a sus intereses y lugares de origen, el promedio para que un docente federalizado llegue a un lugar que responsa a sus necesidades está en un rango de 5 a 10 años, dependiendo de sus aspiraciones y circunstancias personales; un maestro estatal consigue cambio al primer año de antigüedad con un máximo de tres para lograr llegar a un lugar que le acomode, este aspecto es un segundo criterio de equidad.

Cuando los docentes de nuevo ingreso solicitan que se saquen las plazas y centros de trabajo federales y estatales, la autoridad educativa inicia con el discurso que atiende la ley y que las plazas se ofertan conforme van quedando vacantes, esto ha originado que por ejemplo en educación primaria, en la primera asignación, después de las primeras 100 plazas definitivas, docentes renunciaron y se fueron a espacios temporales ya que eran puras plazas federales en lugares muy apartados y con altos niveles de violencia, en el segundo periodo de asignación, a números como 690 de la lista de prelación le asignaron plaza en el subsistema estatal en ciudades como Parral, Chihuahua o Delicias. ¿Quién tiene razón en su planteamiento? Creo que detrás del discurso oficial hay verdades normativas y dichos falsos operativos.

Si bien es cierto las plazas vacantes estatales aparecieron después, fue por negligencia administrativa del subsistema estatal, y esto ocurre año con año, para demostrar el dicho, podemos comentar que la Secretaría, según diarios de circulación estatal, solicitaron alrededor de 200 alumnos de la Normal del estado, 50 de la Normal de Parral y otros 50 de la Escuela Normal Superior, para “cuidar” (Literal) a los alumnos de educación preescolar, primaria y secundaria del subsistema estatal y que no hubiera presión social de los padres de familia ante el faltante de maestros y directivos para iniciar el ciclo escolar.

Esto hace visible que la autoridad educativa estatal si tenía claro que había vacantes para cubrir, si no como se pudo elaborar la estrategia de “niñeros” para estudiantes de las escuelas normales y por el contrario no la vacante para ser asignada en el primer proceso de asignación, estamos hablando de más de 300 estudiantes normalistas resolviéndole a la autoridad educativa la falta de planeación en el subsistema estatal, cada administración que llega y realiza la autoevaluación del sistema educativo detecta la debilidad que presenta el subsistema de planeación del sector del magisterio estatal, no cuentan con sistemas para realizar procesos de planificación, son manuales y se requiere de un “experto” que le diga a la autoridad en turno de que hagan, tal es el caso de la denuncia que existe sobre Sócrates de la Torre, tal parece que el interés es que el caos institucional permanezca y a “río revuelto ganancia de profesores”.

Tal es la dificultad que el área de Recursos Humanos de la Secretaría de Hacienda estatal, no puede realizar una validación de personal en las diferentes escuelas de educación básica, los supervisores de Hacienda son literalmente expulsados de las instituciones escolares, aún y que sea parte legal de sus competencias normativas, no pueden realizar ninguna validación, ante esto, no hay autoridad educativa estatal que tenga información confiable para realizar el proceso de asignación de acuerdo a las vacantes disponibles, y eso es responsabilidad y competencia de la autoridad educativa local. ¿Pero quien carga con el peso de la irresponsabilidad? Es claro que un grupo de docentes de nuevo ingreso en listas de prelación que no tiene las mínimas condiciones de equidad en el proceso.

Esta condición fue denunciada por el anterior Coordinador Estatal del Servicio Profesional Docente, funcionario de alto nivel del actual gobierno, al cual no se le hizo caso y fue cesado mejor que tomar cartas en al asunto, esta denuncia nace en el seno del grupo de confianza en el sector educativo ¿Qué posibilidades tiene entonces un docente novel de que sea escuchado con toda su inexperiencia del organigrama del sector educativo? La negligencia de funcionarios del sector educativo con costos para los profesionales de la educación de nuevo ingreso.

Por último aún y que todavía no son docentes sindicalizados, al SNTE no se le ve levantando la voz para pedir equidad ante sus futuros agremiados, lo que les acarrearía credibilidad en su función, elemento con el que no cuentan en la actualidad, ya sean los Elbistas o los Juanistas, debería voltear y ver a ese grupo vulnerable de docentes, a los cuales funcionarios enfrentan con argumentos sesgados y sin reconocer su falta de capacidad.

Por último como creer que tienen programa sectorial si sus actividades son sacar estudiantes normalistas de las aulas en detrimento de su formación profesional y de los niños que “cuidaron” sin realizar planeaciones, o no tener docentes capacitados en el nuevo modelo educativo, sin preocupación de las condiciones en las que lleguen docentes a los grupos una o dos semanas después de iniciado el ciclo escolar, lo dicho seguiremos pagando el peso del “aprendizaje” de funcionarios incompetentes, la pregunta es ¿Cuánto tiempo más necesitan?