¿Voluntario o por sorteo? ¿Cómo desea Ud ser cocinado?

Por: El Tábano Regresa…

- ¿Cómo desea usted ser cocinado?

- ¡No quiero ser cocinado!

- ¡Éso no está a discusión!

Difícil decisión para el docente. Imaginemos esa conversación (parafraseando a Galeano) entre directores y profesores de base. ¿Motivo?  El oficio No. 5778/2018-2019 datado el 02 de mayo y signado por el Director del nivel de educación primaria de los SEECH: profr. Jaime Bustillos Bustillos.

En el mentado oficio gira “nuevas” disposiciones para que le pregunten a los docentes sobre si quieren ser voluntarios a formar parte del 4to grupo de evaluados o si quieren ser partícipes en un “sorteo” para ser parte de ese 4to grupo. Palabras más, palabras menos.

Pero… ¿por qué nuevas disposiciones? ¿cuáles eran las anteriores o “viejas”? Pues ni más, ni menos que las listas que salieron antes del 2 de mayo de los docentes susceptibles de ser evaluados en el 4to grupo.

Pero… ¿qué tenían de especial esas listas? Nada, simplemente que ahí estaban los jefes de sector, inspectores y directores que no habían sido evaluados, sí, muchos de esos que gritan a los cuatro vientos las bondades de la Reforma Educativa (incluida su punitiva evaluación). Claro y también aparecían otros docentes.

Entonces, ¿dónde está el problema?... Pues en que los “líderes” pedagógicos de educación primaria se espantaron y luego, luego se hicieron presentes en las oficinas de la secretaría general de la sección 8 del SNTE (ya ven que tienen derecho de “picaporte”) para manifestar su “inconformidad” del cómo se construyeron esas listas (pretexto), por lo tanto le exigieron (¿ordenaron?) a la profra Rosa María Hernández Madero arreglara el asunto.

Y como son tiempos electoreros… ni tarda ni perezosa, la secretaria general de la 8 se comunica con el director de los SEECH para hacer otra nueva lista, en la cual, los jefes de sector, inspectores y directores tengan escasa posibilidades de ser evaluados en esta etapa. ¿No que era una “chulada” la evaluación?

Haciendo un poco de memoria, esta telenovela la vimos hace un año, sólo que  eran otros los protagonistas, más bien, las protagonistas. Maestras de preescolar. ¿Recuerdan?. ¡Ah! Y otro final.

Bueno, para no hacer largo el cuento, resulta y resalta que para poder escamotearse la evaluación (que aplauden en público), la sección 8 en complicidad con los SEECH, se sacan de la manga esas “nuevas” disposiciones, ya que con ellas, las posibilidades se reducen para salir ganadores de la rifa del tigre, veamos por qué:

Según datos de los SEECH (redondeados, pa´ no entrar en detalles), al estado de Chihuahua le tocó aportar 2000 docentes del nivel de primaria para formar este 4to grupo, 800 solamente para Ciudad Juárez, y ahí, en las primeras listas, estaban de entrada los ya mencionados “líderes” pedagógicos.

Con lo acordado entre la 8 y los SEECH, de empezar a juntar primeramente esos 800 con docentes voluntarios (¿los habrá?), después meter a todo el universo de docentes no evaluados de Ciudad Juárez (aproximadamente 10000) a un sorteo, ¿cuáles serán las posibilidades de que los “líderes” pedagógicos resulten ganadores? ¡Genios!

Ahora, las implicaciones son más grandes que el salir ganador de ese “sorteo” que se hará en presencia de un notario público, esperemos que no sea Leonel Pérez Hinojosa, el que tiene el negocio de las escrituras de varios fraccionamientos magisteriales en el estado. 

Con la disposición anterior, la Autoridad Educativa Local legitima la punitiva evaluación, ya que los docentes de aceptar elegir entre ser voluntarios o voluntariamente participar en un sorteo, pues en pocas palabras están diciendo que nadie va obligado a esa evaluación, que todos acuden de manera voluntaria, en un momento o ya sea en otro, pero voluntariamente ponen la cabeza en la guillotina.

Y lo más significativo de toda esta telenovela, ¿adivinen de quién fue la propuesta del sorteo? ¡EXACTO! ¡BRUJOS! Ni más, ni menos que de la sección 8 del SNTE, claro, porque con ello, cuidan a los que ejecutan las políticas sindicales y como estamos en tiempos electoreros, pues… ¿qué vale más, un jefe de sector, inspector, director o un simple maestro de banquillo?

¡Agurrrrrrrr!