Hemos avanzado, pero esto no es rápido: Advierte Ever Avitia que acuerdo aún pudiera ser cuestión de días y niega que se negocie algo más que prestaciones

Chihuahua, Chih.- El secretario general de la Sección 42 del SNTE, Ever Avitia Estrada, visitó y dio ánimos esta mañana a los compañeros que mantienen la toma de las oficinas en la capital de la Coordinación Estatal del Servicio Profesional Docente, afirmó que si bien ocho días de lucha pueden cansar, también cansa que las autoridades les vean la cara y los traigan con mentiras. Asimismo, Avitia negó que se esté negociando con gobierno nada que no tenga que ver con las prestaciones, desmintiendo algunas versiones,  y advirtió que pudiera tardarse aún días para el desenlace dada la complejidad y amplitud de los temas sobre la mesa. 

Ever Avitia enfatizó en su mensaje que cotejan y trabajan con gobiero la solución a un cúmulo de pendientes, "hemos avanzado, compañeros, pero esto no es rápido", haciendo hincapié en que lo que por un año y tres meses han venido peleando con este gobierno y previamente con el anterior no era "cuestión de un ratito".

Reiteró que si todo continúa como hasta ahora donde han visto voluntad, y advirtió que si esto cambiara convocaría a los secretarios generales delegacionales para entre todos redefinir acciones más contundentes.

Aseguró que si bien la mesa de negociación se escuchan voces de que los profesores ya se están cansando después de más de una semana de paro y lucha en las calles, también era cansado "que nos estén viendo la cara y diciendo mentiras".

Enfatizó que lejos de lo que algunos quieren hacer creer a la base del magisterio estatal, en la mesa los representantes del Comité Ejecutivo de la 42 no están negociando nada que no sea una prestación, precisando que no negocian nada que tenga que ver con maestros cesados o una diputación.

Asimismo dio a entender que la solución podría tardar aún días. "No estoy hablando de horas, estos días son importantes", refirió. 

El líder sindical de la 42 reconoció el esfuerzo de las familias de los trabajadores agremiados que durante más de una semana han tenido que sacrificar tiempo personal, de los padres de familia y de la sociedad.