¿Las demandas de Chihuahua ante la Federación son sólo de los chihuahuenses?

Por: Manuel Arias Delgado

No son sólo el reclamo de los 900 millones de pesos; no es sólo la petición de extradición de Duarte. Es también la política hacendaria discrecional hacia los gobiernos estatales del garrote y la zanahoria, como la ha calificado el gobernador Javier Corral. Son  también los actos de burdas intromisiones  en los casos de los procesos que se están llevando a cabo contra los presuntos responsables de actos de corrupción. Es, en suma, una política medioeval en donde el “rey” soberbio quien vive junto a su corte en una burbuja de comodidad, avasalla a los “súbditos” lesionando sus derechos y destruyendo sus destinos.

Y eso no lesiona sólo a los chihuahuenses; ha lesionado y sigue lesionando a todos los mexicanos.

Este complejo problema, ancestral, agravado, extendido, intocado, ha generado el justo reclamo de los chihuahuense liderados por su gobernador que se ha caracterizado por su decisión, su congruencia con sus promesas de campaña de abatir la corrupción en tanto que “quien roba los recursos económicos del erario, roba también las esperanzas de las personas”. 

En esta frase de Javier Corral está la esencia de los reclamos. 

La lucha contra la corrupción y el rescate del dinero que es de los chihuahuenses, los recursos financieros reclamados al gobierno federal son para resolver problemas añejos de abandono y pobreza de miles de familias del campo y de la ciudad.  Y esto no es ajeno, no debe ser, a las aspiraciones de todas las figuras políticas que en su agenda han denunciado cosas iguales a las que he mencionado.

Por eso me parecen inadmisibles e incongruentes con sus ideales, las declaraciones de López Obrador, en el sentido de que el problema del gobierno de Corral con la federación es meramente coyuntural porque, afirma, PRI Y PAN son lo mismo.

Afirmación ligera, por decir lo menos. También superficial.

Javier Corral es gobernador de todos los chihuahuenses. Y su triunfo se debió a que no sólo los panistas votaron por él. Es un gobernador que desde su campaña supo aglutinar voluntades y aspiraciones, lo que le permitió, por cierto, conformar un gabinete plural aun enfrentando inconformidades domésticas al interior de su partido. 

Ha sido pues, un gobernador plural, abierto y como tal se ha desempeñado en éste y todos los rubros. 

Es una infamia poner obstáculos, que ya no adhesiones, a la batalla que está librando el pueblo de Chihuahua contra el Centro. 

Es una infamia querer endilgar características partidarias o electorales a los objetivos y acciones de la caravana y sus simpatizantes, cuando en realidad sus demandas pueden ser abrazadas por todos los mexicanos inconformes por un sistema caduco e inservible.

Mal hacen quienes coadyuven a que el pueblo heroico de Chihuahua se convierta en mártir.