Omar Chaparro hace cine en EU pero no gana dinero

- A un año de haberse mudado a Los Ángeles con sus ahorros, ha hecho tres películas que, dice, por ahora sólo le dan satisfacción, por lo cual se apoya en su espectáculo con Adrián Uribe


Ciudad de México.- En el año que lleva radicando en Estados Unidos, Omar Chaparro ha concretado tres proyectos internacionales, pero también ha visto el miedo de mexicanos en ese país.

Junto con Adrián Uribe tiene una gira del espectáculo Imparables que es, acepta, la que económicamente le ayuda a estar bien y lo mantiene en contacto con los paisanos.

“A la recamarera, por ejemplo, y a varios, los invitamos al show y a veces no van aunque les regalemos los boletos, tienen miedo de que los agarren y esa es una realidad”, dice el actor.

Personalmente, señala, no resiente discriminación, pues en California, donde vive con su familia, la tendencia política es otra. “Pero es una realidad todo lo que está pasando”, señala.

Su travesía. En enero de 2017, Chaparro tomó sus ahorros y con esposa e hijos, se fue a vivir al país del Norte buscando alejarse de la comodidad que le daba una paga segura de Televisa, donde fue una de las figuras.

“No disfrutaba lo que estaba haciendo, mi alma no estaba contenta, no había desafío”.

Omar recuerda que los primeros seis meses fueron difíciles. Se preguntaba si había hecho lo correcto al llegar a un país donde debía empezar de cero y pagar en dólares. Y a cada momento le llegaba la idea de haberle quitado la escuela y el círculo de amigos a su hijos.

“Y fue choqueante con precios carísimos y había renunciado al 90% de mis ingresos; me fui a una ciudad cuatro veces más cara que la de México y con Donald Trump queriendo construir un muro, ¡me ponía a llorar!”.

Pero paulatinamente las cosas mejoraron. Chaparro dice que Salma Hayek lo invitó a desayunar para platicar de una serie que estaría por hacer, aunque nada concreto aún.

Cayeron en fila la comedia familiar Show dogs, donde interpreta a un villano que desea robar un perro y un oso panda; Stuck, donde explora su faceta de cantante, y Overboard, invitado por Eugenio Derbez.

Además, está filmando en inglés Superfly; espera el estreno de La boda de Valentina y Todos caen, y en el segundo trimestre del año estará en tierras nacionales para filmar la secuela de la película No manches Frida, al lado de Martha Higareda.

Las tres con estreno para este año, incluyendo la producción nacional Marcianos VS Mexicanos, en la cual presta su voz a un rey marciano.

“Con Salma fue que ella quería conocerme y estaba queriendo producir algo, una serie, no hay nada aún, pero ya estamos en pláticas. Lo bueno aquí es que no me conocen (productores de EU), lo más difícil es que me han llegado ahora más oportunidades que nunca para hacer cosas en México, como algo para la BBC en español, para Televisa, y hasta ofrecieron una comedia en Rusia”, comenta divertido.

Pero aunque las producciones extranjeras le pagan en billetes verdes, reconoce que su ingreso importante proviene del show que presenta con su amigo Adrián Uribe.

“Me ha ayudado a tener ese colchón e ir tocando puertas, la gira es mi caballo de hacienda, me permite ganar en dólares para gastar, de otra manera no podría”.

Tentado por políticos. En 2003, cuando se encontraba mediáticamente imparable por su participación en Big Brother, el Partido de la Revolución Democrática lo invitó a ser candidato en Chihuahua. Se negó, asegura, porque no le interesó formar parte de algo así.

Ahora, en 2018, a meses de elegirse nuevo presidente de México, el comediante se muestra con duda.

“Veo un mucha incertidumbre, estoy confundido, no sabemos en quién creer, estamos tristes, enojados, no hay a cuál político irle, empezando por partidos que cambian nombre y no sé qué pensar, no sabría por quién votar que sea digno e inteligente”.

Fuente: El Universal