Hospital de Gómez Farías no cuenta con especialistas adscritos de lunes a viernes; Joven relata temor de pasantes a ser levantados

Chihuahua, Chih.- Durante la comparecencia de prensa en la que los médicos residentes de la UACH que llevaban entre 31 y 103 horas de asamblea permanente en el Hospital Central, Hospital General y Hospital Infantil fijaron su postura en torno a la polémica por el cierre de subespecialidades, una joven relató el temor, más que miedo, con el que realizan su servicio social los pasantes que son asignados al Hospital Regional de Gómez Farías con el temor constante de ser levantados como le ocurriera el pasado miércoles al director del nosocomio, el doctor Blas Juan Godínez, quien una semana después aún no fue ni liberado ni encontrado. Asimismo, denunció que dicho hospital carece de especialistas adscritos de cualquier tipo de lunes a viernes.

La joven médico señaló haber realizado su pasantía en el Hospital Regional de Gómez Farías. Tras asegurar que siempre fueron excelentemente tratados por sus responsables, denunció que el centro no cuenta “con médicos adscritos de ningún tipo, que es un incumplimiento a una norma porque todos los hospitales que albergan médicos pasantes que estén prestando su servicio social deben de contar con médicos adscritos en cada turno”.

“El Hospital de Gómez Farías no tiene de lunes a viernes, solo contaba sábado y domingo con lo que era cirujano general y anestesiólogo, en ningún día de la semana había contratado ginecólogo o pediatra”, prosiguió.

Ante esta situación, aclaró que los pasantes asumían esa labor “siendo su función regular entre semana de 8 de la mañana a 3 de la tarde”, pero por si fuera poco “de 3 de la tarde a 8 de la mañana del día siguiente, de lunes a viernes, estábamos en llamado para urgencias”.

Relató lo duro e inseguro que resultan estos cuatro meses para los pasantes que son destinados a aquella región.

“Siempre, honestamente, bajo el temor de ser secuestrados y no digo miedo, el terror de ser secuestrados para ser llevados a atender a pacientes baleados, etcétera, porque no hay presencia policial de ningún tipo, bueno, en esa época”, aseveró.

En su intervención, refirió que recibían un fin de semana libre cada dos semanas si la actividad del hospital lo permitía, teniendo que recorrer 263 kilómetros durante los que se encontraban numerosos retenes de civiles armados no identificados.

Además, lamentó que todos los lugareños conocían las casas en las que residían por lo que cualquiera podían “sustraerte ahí sin ninguna presencia de seguridad”.