La Marina destina 67 mdp para la conservación de la vaquita marina

* Las fallidas acciones para evitar la desaparición de las marsopas en el Golfo del país obligó a las fuerzas armadas a blindar la zona costera del país

A pesar de que la vaquita marina está al filo de la extinción, y que su resguardo es uno de los principales compromisos en materia ambiental del Gobierno federal, la vigilancia a dicha especie se ha quedado corta.

Esto porque la Secretaría de Marina (Semar) desembolsó 3 millones 207 mil 640 dólares para adquirir tres drones de última generación a Arcturus UAV, una empresa de Estados Unidos, con la finalidad de realizar vuelos de vigilancia.

De acuerdo a una respuesta a una solicitud de transparencia elaborada por Publimetro, la Marina dio a conocer que a dos años y tres meses de la adquisición de las aeronaves de alta tecnología, sólo ha efectuado 204 vuelos, es decir, siete vuelos en promedio al mes en labores de inteligencia y operativos costeros.

Sin embargo, los esfuerzos resultaron en vano, ya que datos oficiales del Gobierno federal revelan que la pesca ilegal continúa, lo que pone al borde de la aniquilación a este mamífero endémico de México.

Los drones provaquita
Las tres aeronaves no tripuladas —modelos Arcturus T-20 y Arcturus T20-JUMP— han sido utilizados en patrullajes marítimos para detectar posibles actividades ilícitas en contra de la pesca furtiva del pez totoaba y la vaquita marina.

Así como ha realizado una serie de sobrevuelos para la detección y seguimiento de blancos que pongan en peligro a la especie en la región del Alto Golfo de California.

Ya que una de las principales causas de la muerte de este cetáceo, el más pequeño del mundo, es porque quedan atrapadas en las redes agalleras y de enmalle que se colocan para atrapar al pez totoaba, lo cual convierte el hábitat de la vaquita en un campo minado.

China, ruta del tráfico y corrupción
El valor que puede alcanzar el buche o vejiga del totoaba en el mercado negro de China se calcula por 100 mil pesos cada uno, lo que hace de este tipo de pesca un negocio jugoso.

Según un estudio de expertos y analistas ambientales denominado Vaquita Marina al borde de la desaparición, ciudades como Shanghái, Hong Kong y Pekín es donde más se comercia con este tipo especies, a las que se les considera afrodisiacas y con cualidades curativas.

Mientras que líderes de pescadores de comunidades de San Felipe y el Golfo de Santa Clara se rehúsan a dejar la pesca, pues es la principal fuente de sus ingresos. Intento fallido En otro intento desesperado para rescatar a la vaquita marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) puso en marcha un plan de protección, en el que se capturó y puso en un nido a dos ejemplares para su estudio y reproducción. No obstante, se vieron forzados a regresar a uno de ellos al mar, debido a que era demasiado joven y el otro falleció.

Ambientalistas y veterinarios, quienes cuidaron al mamífero, trataron de revivirla; pero, nada pudieron hacer. Esto generó una reacción de la organización Animal Welfare, que exigió el cese total de las actividades de este tipo y detener el rescate de estos animales para evitar más bajas.

La Semarnat modificó el proyecto y en tanto no se determinen las causas de muerte, se mantendrán canceladas las búsquedas y confinamiento de las marsopas.

En cifras:
3 millones de dólares costaron las tres aeronaves Arcturus-T-20

32 marsorpas quedan en el mundo, por lo que su desaparición está a punto de concluirse. 204 vuelos han realizado los tres drones desde su adquisición en julio de 2016. Los esfuerzos del gobierno mexicano para salvar a esta especie han sido en vano.

¿Dónde se ubican?
El cetáceo, que mide sólo 150 centímetros, habita en la reserva de la biósfera del alto golfo de California.

Fuente: La Silla Rota