Una injusticia más: Pese a contar con Maestría y obtener el primer lugar en la lista de prelación para maestro de Español en secundaria, le niegan plaza y sólo le ofertan un interinato

Chihuahua, Chih.- Las muestras de inconformidad y denuncias de irregularidades y decisiones carentes de toda lógica en el proceso de asignación de plazas docentes de nuevo ingreso en Educación Básica siguen sucediéndose. La última de la que tuvo conocimiento El Puntero tienen que ver con el profesor Walter Arenivar, quien pese a contar con una Maestría en Educación para el Desarrollo Profesional Docente concluida en 2016 y haber obtenido nada más y nada menos que el primer lugar de la lista de prelación de docentes de Español en nivel secundaria, pasando todos los filtros previos marcados por las autoridades, asistió atónito a cómo las autoridades le negaron finalmente la plaza. Esto bajo el pretexto de que aún se encontraba cursando estudios para convertirse en maestro de secundaria, ante lo cual en lugar de ofrecerle una plaza definitiva tan sólo se le ofertó un interinato.  

El afectado explica la injusticia de la que fue objeto en el siguiente relato de los hechos, misma que habla por sí sola:

“Crónicas de una gran decepción, por Walter Arenivar Arenivar.

Como ya algunos familiares y amistades saben, concursé por una plaza docente en el nivel de educación básica como aspirante a maestro de Español de secundaria, obteniendo el primer lugar en la lista de prelación ante decenas o cientos de participantes en la región Chihuahua.

El día de ayer (17 de agosto) me presenté al protocolo de asignación de plazas y después de 3 horas de retrasos, discursos, abrazos y fotos por parte de los organizadores, se notificó que el día de hoy, 18 de agosto, se iban a asignar las plazas vacantes de mi especialidad y de muchas otras.

Cabe resaltar que hubo una gran inconformidad por parte de la mayoría de los aspirantes, pues se les llamó a todos los idóneos a sabiendas que eran pocos lugares para la asignación inicial, dejando el mal sabor de boca de ser citado sólo para rellenar el lugar. No obstante, habiendo sido el primer lugar, estaba seguro de que me correspondía un espacio.

El día de hoy, 18 de agosto, me presenté de nuevo al gimnasio Rodrigo M. Quevedo para recibir mi tan ansiado lugar. Al llegar a la mesa de registro seleccioné un espacio que se acomodaba a mis necesidades pero aclaré la situación de mi perfil, pues me falta un año para concluir la licenciatura en educación secundaria en la Normal del Estado de Chihuahua (especialidad en Español); sin embargo, el año pasado concluí una Maestría en Educación ofertada por la misma institución, y basándome en la convocatoria estatal pude registrarme como participante.

Dicho apartado dice lo siguiente: "Cuando el aspirante cuente con título de Licenciatura no afín a las áreas del conocimiento requeridas para el tipo de evaluación por: nivel educativo, tipo de servicio, modalidad, asignatura o taller, podrá acreditarlo con título de Maestría, Doctorado o Posdoctorado, que correspondan a las mismas."

Creí entender que al tener una maestría en EDUCACIÓN cumplía con el requisito, por lo tanto, me pre registré y me registré en tiempo y forma, siendo Servicio Profesional Docente quien me aceptó la papelería y me permitió presentar el examen. No obstante, en la mesa para elegir la vacante fue diferente...

Se detuvo por unos minutos el proceso mientras que la encargada del departamento administrativo del nivel de secundarias realizaba una llamada con el personal de Hacienda, quienes dieron un rotundo NO a mi asignación, pues ante ellos no se reconocía mi perfil como docente de Español y por lo tanto no iban a autorizar ningún futuro pago o contratación.

En pocas palabras, a pesar de haber trabajado como maestro de Español en años anteriores, al faltarme menos de un año para concluir la licenciatura, tener una maestría en educación y tener otra licenciatura en educación física como respaldo, se me dio una TOTAL negativa.

Pensé en recurrir a algún tipo de ayuda legal o sindical pues se me estaba pidiendo renunciar a mi lugar en la lista de prelación, de manera inmediata. Realmente me sentí presionado pues constantemente me comentaban que estaba deteniendo el proceso de asignación y que si me retiraba sin renunciar a la plaza de nombramiento definitivo, se pediría a los demás aspirantes firmar como testigos de que YO no había aceptado la vacante para maestro, dejándome totalmente fuera del proceso.

Tras algunos minutos de estarse quitando la culpa, el personal de Servicio Profesional Docente y la parte administrativa del subsistema estatal, me ofrecieron un espacio temporal (INTERINATO) el cual tiene efectos de agosto 2017 a febrero de 2018, y supuestamente, de febrero de 2018 a agosto del mismo año. Dicho sea de paso, mi condición de Idóneo caduca en mayo de 2018, por lo que me tendría que ver forzado a concursar de nuevo y volver a quedar en los primeros lugares.

Firmé la renuncia no por decisión propia, sino debido a las múltiples presiones a las que me vi sujeto durante la asignación y a mi necesidad económica de seguir trabajando como docente.

Las personas de la mesa notaron mi molestia y desesperación y me comentaban que mi maestría no era afín a la especialidad, que había malinterpretado la convocatoria y que ellos no eran responsables; sin embargo, es una maestría en el ámbito educativo y aparte estoy a unos meses de terminar mi segunda licenciatura; pero, sobre todo, ¿por qué me dejaron presentar el examen? Si en un principio se me hubiese puesto ese freno, yo habría concursado en otra especialidad, pero en todos los filtros correspondientes se me dio luz verde.

Sinceramente no le tengo miedo a los exámenes de oposición ni a sus evaluaciones; si es necesario lo haría de nuevo, pues mi preparación me respalda. Mi inconformidad radica en que salí de aquí con un espacio que no es mío y que perderé al terminar el ciclo en curso cuando era mi derecho tener un espacio definitivo.

Para los que me conocen bien, saben que no soy nuevo en el magisterio. Ingresé al subsistema Estatal como trabajador manual (conserje) y duré 4 años mientras cubría escasos interinatos como maestro de educación física en contra turno. Ingresé a la Normal Superior a estudiar otra licenciatura y después una maestría en la misma institución. Durante años he solicitado permiso a mi base administrativa y he trabajado en diversas secundarias, primarias y estoy seguro de haber hecho siempre bien mi trabajo como docente. Tengo 9 años de antigüedad y siempre ha sido la misma; desde antes donde solo los conocidos eran privilegiados, hasta ahora, donde ni siquiera se ponen de acuerdo y terminan sacándote del proceso.

Me pregunto yo, ¿dónde está la calidad para nosotros en la educación? ¿Estos casos también salen en las noticias donde desprestigian mi profesión?.

En resumidas cuentas, cada día me decepciona más la burocracia y demagogia del sistema”.